Relato del Freljord: LA LEYENDA DEL REY LOBO/ PARTE XVI

Entonces llego el día. La mañana estaba seguida por un silencio sepulcral, el viento siempre gélido había dejado de rugir, los arboles dejaron de mecerse y crujir su salmodia matutina, el único sonido lo emitía el simple aullido de un perro y las conflagraciones de la anciana Gnauril quien se habia ofrecido a dar el entierro apropiado a la venerable loba blanca. De hecho, aquello no iba a ser un entierro, mas bien iba a ser una despedida ritualista. Al final de aquella ceremonia se prendería el cuerpo en las llamas, para dejar que el alma de la venerable loba viajara libre por el reino etereo y asi pudiera reencarnar en otro ser. --- Hoy.--- Empezó Gnauril.--- ponemos en manifiesto nuestro pesar. Que los grandes espiritus de nuestros antepasados guíen este espíritu al mejor camino, pido a los dioses viejos y nuevos que le brinden un descanso y la mejor de las acogidas. Hoy, despedimos a una madre, a una guerrera, a una líder. El joven lobo estaba al lado de Thenglir y de Gnauril. Si bien no le agradaba estar cerca de la asesina de su madre, simplemente lo tolero a pedido de Eyra quien se encontraba atrás de el. "Mañana estarás al frente, no quiero que reacciones de manera agresiva. Lo ultimo que quiero esque se arme un escándalo lleno de rabietas. prométeme que no harás nada que te ponga en compromiso con la tribu." Aquellas fueron las palabras que le dijo Eyra, y el joven salvaje las recordaba con mucho ahincó. Recordó que le había asentido, recordó que le había dicho que no se preocupara y mas que todo recordó haberle pedido perdón a Hellie por haber intentado devorarla el día anterior, cuando se conocieron. Sin embargo, Hellie no mostró aquella cordialidad, simplemente lo ignoro. Era evidente, estaba aun resentida con el joven. Sin embargo en ese instante, la mirada su mirada se fijo en la loba enorme que tenia en frente; 15 años, habian sido 15 años los que aquella loba gigante lo había criado; durante el transcurso de esa epoca recordaba las noches de luna, las noches de caceria, los dias en los que jugaba con sus hermanos. ¿Que había ocurrido con Fenrrir? Su hermano era un lobo negro que habia estado en con el incluso en los peores momentos. ¿Que había ocurrido con el? El único recuerdo que tenia en esos momentos fue el de su hermano arrastrando a una de aquellas valkir y llevándosela a lo profundo del bosque. Después de eso le perdió el olor y la pista. Fue justo en ese instante, cuando se dio cuenta que quizá jamas volvería a ver a su hermano. Lo echaría de menos. Echaría de menos la vida libre en el bosque y en los témpanos, una parte de su interior exigía venganza, y la otra,..... La otra exigía una calma y un cambio impertérritos. La verdad es que no sabia que hacer, si escapaba, seria un lobo solitario; sin embargo, si se quedaba seria...... ¿Un hombre? _"No"_ Fue lo único que pensó._"Soy un lobo"_ Eso si que no lo tartamudeo. Recordaba a las tribus con las que se había enfrentado a aquellos hombres oso y esos chamanes que había decapitado con las manos, recordaba la unidad de la manada, de la familia. Luego alzo la mirada y miro a la que antaño había sido su madre. Al menos no había muerto de manera atroz, al menos no habían usado su piel como abrigo. --- Hoy te despedimos con honor, luchaste y moriste luchando. ¡Demosle honor! El resto de los presentes asintieron con aprobación. Cuando Gnuauril termino su salmodia, todos los miembros de la tribu miraron al joven salvaje. Thenglir se acerco y le indico con señas que se acercaba al cuerpo difunto de su madre. Era quizá una costumbre entre la tribu: El miembro o familiar de un pariente difunto tenia que acercarse al cuerpo caído de su pariente, para así darle una despedida personal y quizá conservar algo preciado del familiar difunto. El joven lobo miro a Thenglir, no con odio, solo con seriedad. Aquella mujer le había matado a la familia, pero otra vez volvió a recordar las palabras de Gnauril. _"Deja que redimamos nuestro error"_ Tal ves a esto se refería la anciana, ha ofrecer un entierro apropiado a una loba que habia muerto protegiendo a la familia, a su hijo. --- ¿Ya lo viste? --- Dijo un hombre cruzando los brazos.--- La ex-matriarca y su hija están dando entierro ceremonial a un animal salvaje. Si estamos llegando a esto..... ¿No me imagino a que llegaremos en el futuro? El joven salvaje miro al hombre, apretó los dientes y por un palmo de segundo estuvo dispuesto a lanzarse hacia aquel individuo y arrancarle el cuello, pero se controlo, estaba ahí para despedir a su madre, no para matar a un idiota. Se acerco a la tortera ceremonial, en la cima estaba posada su madre. La verdad es que al verla tan de cerca le pareció dormida, la loba no estaba de costado, no estaba recostada de izquierda o derecha, estaba recta, con los ojos cerrados y con la cabeza mirando de frente. El joven lobo llego al ultimo escalón y acaricio el pelaje de su madre. Sintió su calidez, su abrigo y en un acto instintivo acerco su frente a la frente amplia de su madre, cerro los ojos, mientras los recuerdos y el dolor lo llenaban, y mientras aquel dolor lo abrazaba se juro a su mismo que nunca mas. Luego tras haber pasado su dolor y acongoja, metió su brazo en las fauces de la loba y con fuerza tiro uno de los caninos de su madre, acto seguido lo arranco: El canino era enorme, casi parecía una daga gigante, luego bajo de los escalones y solo volteo una ves para ver a la loba blanca, su madre saco la antorcha de uno de los estantes y arrojo el fuego a la torreta donde se encontraba el cuerpo de su madre. Respiro profundamente y se prometió que no permitiría que otros le arrebataran lo que mas amaba. _"DE ESTO SE TRATA, DE PROTEGER, DE AMAR. DE AÑORARLO. DE CREAR VÍNCULOS, SE QUE NOS ODIAS, PERO QUIERO QUE NOS PERMITAS REDIMIRNOS."_ El asunto con la garra implacable había terminado. Que le hubieran permitido despedirse de su madre, que le hubieran dado un entierro y una despedida apropiada.... Eso, decía mucho de lo que pretendían. Se prometió que aprendería de ellos, quizá con el tiempo podría crear vínculos con aquella gente, aunque le costaría acostumbrarse. Y mientras aquella palabras retumbaban en su cabeza y el cuerpo de la loba blanca se consumía, el joven lobo, quien en el futuro seria conocido como Vulvain, Garra Implacable; se volvió a jurar que nunca mas.
Compartir

Al parecer nadie se ha unido a la discusión todavía; ¡sé el primero en comentar!

Denunciar como:
Ofensivo Spam Acoso Foro incorrecto
cancelar