[Concepto de campeón] Ámbar -- La Bendecida maldita

**Historia** un estallido resonó en la cabeza de Ámbar, luego otro y luego otro. <<el que me vuelva a llamar, perro. lo mato>> <<hazme caso. deja eso en paz>> <<no vinimos aquí para hablar sobre expediciones>> cada palabra resonaba junto a ella, se clavaba en ella y la sometía con garras de oscuridad y recuerdos sombríos <<gracias... por eso>> <<ahora es tu turno>> <<ve y búscala>> las voces cambiaran, eran muchas personas hablando a la vez, una gritaban, otras lloraban e incluso algunas de jubilo se tambalearan entre palabras dificultes y nombres confusos <<te lo advertí>>. Ámbar despertó por fin. la cabeza le dolía, el cuerpo era pesado, los brazos torpes y las piernas casi inútiles, su ropa hecha jirones le quedaba incomoda y estaba mal cortada, su reducido cajón en ese momento no era mas que pequeños fragmentos de madera esparcidos por la tierra, pero incluso bajo ella el aire era fresco, el olor a tierra, a pasto y a mugre se le impregno en la nariz y lo inhalo a fondo, como le encantaba ese olor.... sin duda no era una situación muy cómoda, pero lentamente recobraba la movilidad, lentamente la vista se aclaraba, el oído se despejaba, el tacto afloraba y la boca, si bien tenia cierto regusto a cobre, era un manjar para ese momento. cuando estuvo completamente en si, instintivamente empezó a revisar <<¿que me duele?>> se preguntó, olvidándose de el ruido exterior y concentrándose en ella misma. <<¿los pies?>> <<no, solo están entumecidos>> <<¿la cabeza?>> <<da vueltas, pero no>> --Puede ser la parte baja del abdomen o directamente el estomago-- dijo una voz calma. --Si, eso es-- Ámbar no supo si lo pensó o lo dijo y si fuera así ¿por que lo dijo?. no tardó en darse cuenta <<ese no era mi pensamiento>> --así es-- respondió aquella voz --No fue tu pensamiento, mira aquí abajo-- y Ámbar fue cegada por una potente luz, cuando esta bajó su intensidad pudo ver que, en el lugar del dolor, estaba una pequeña piedra, demasiado incolora para ser cualquier simple piedra pero en el fondo los diamantes no brillaban con luz propia ¿verdad? <<¿Tu estás hablando?>> intentó pensarlo y aquella gema brillo al son de una dulce y melodiosa vocecita acompañada de una inocente risa --Claro que soy yo. o bueno... soy tu. mas o menos, es un concepto complicado-- prosiguió ante el silencio de la huésped --Oye, ¿te parece si salimos de aquí?-- sin tiempo para responder, aquella impoluta piedra dijo --Vamos, toma ya el saxofón-- Ámbar, conmocionada, lo recordó. tenia un saxofón, el sabor de la boca no era a cobre o bueno. no completamente, también había latón, oro... ¿queso?. pero lo único que importaba era el saxofón, en la estrecha caja no tardó en encontrar una incomoda pieza de metal entre sus omóplatos. sacarlo fue incomodo y doloroso en aquella desventajosa posición. pero al tomarlo entre sus brazos y soplar, fue como si todo lo horrible del mundo se esfumara, una nota, luego otra y luego una explosión mostró en lo alto una hermosa esfera de plata. puede que fuera superficial, pero al salir a rastras notó algo extraño, no era el lugar, el lugar era desconocido, si. pero no tiene nada de extraño un montón de arboles muertos, el ruido exterior, el ruido de explosiones que había escuchado desde que despertó había cesado. había humo. mucho humo y al otro lado... luz. una criatura de su misma altura de estaba acercando, era redondo o eso parecía en las sombras, pequeños destellos dejaban ver una sonrisa de par en par que aterraba a Ámbar, <<Vamos hacia la luz>> dijo la gema y ella asintió rápidamente y corrió. el bosque muerto se abría ante ella, pero la criatura seguía detrás, --Hey, tu. ven aquí ¿quien eres?-- se podía oír que gritaba, casi como una risa. explosiones sucedían detrás de ella, pero no sabia a quien iban dirigidas, y cuando el bosque terminó, ante ella se alzó un enorme muro <<úsalo>> dijo aquella voz y Ámbar entendió, como si aquella voz le hiciera recordar cosas, cada palabra, una memoria mas que volvía. tocar a la vez que corría era difícil pero las notas eran sencillas, una. Después la otra y así una melodía de 5 notas, la sorpresa fue mucha cuando una burbuja salió de el saxofón y envolvió a Ámbar, sin romperse, como si la quisiera proteger y sin importar su peso, se elevó por encima de los enormes muros, bajo ellos se podía ver un par de figuras brillantes que los miraban fijamente, uno de ellos lanzó una botella por el vació que desprendió un sutil hilo rosa mientras caía y les dejó de prestar atención, los otros mas lejanos siguieron mirando, no a la burbuja, sino a quien estaba adentro, unos se fueron, pero la mirada de aquellos curiosos sobre las murallas le preocupaban <<ya es hora de bajar, estamos llamando mucho la atención>> dijo la voz --¿como?-- respondió Ámbar <<ya es hora de bajar>> repitió, y al sonar en saxofón con un par de notas suaves la burbuja descendió hacia los callejones oscuros. al estallar esta, la caída no fue precisamente "suave". <<corre>> pensaron al unisono. Y como una sombra, Ámbar empezó a correr entre estrecha callejuelas. las piernas al poco tiempo le pasaron y tuvo que descansar, podía ver que estaba cerca de una plaza, al lado de alguna tienda, así que se puso en la salida opuesta del callejón y se sentó, sujetando sus rodillas y entre ellas, su saxofón, como si fuera lo único que quedara en el mundo y para ella, puede que fuera así <<Hey, tenemos que irnos, debemos llegar a la cima>> dijo la gema. Ámbar se quedó mirándola fijamente, está en ella, hay un agujero en su ropa, un vestido raído, sucio y en completos harapos, bien podría andar desnuda y no habría diferencia. la gema estaba unida a ella, imposible retirarla, tal vez si la cortara de raíz... <<Hey, escucha. primero que todo, es inútil retirarme, literalmente es imposible. segundo y mas importante. Parece que no has recuperado por completo tus recuerdos>> <<Mira, las cosas son así. fuiste revivida. >> eso era algo que Ámbar ya intuía, aquel bosque era su tumba, para siempre. <<Estamos en la ciudad de Bandle>> eso fue de verdad una sorpresa ¿La ciudad de Bandle? ¿Su hogar? es... tan diferente, tan ajeno a ella. hay luz en las calles, hay grandes murallas, las casas son enormes y hay música en el aire y ambiente a fiesta. <<ha pasado... mucho tiempo. se que este no es el nuevo acertamiento que conociste y ayudaste a construir, lamento decirte esto... pero fuiste...>> --Olvi... olvidada-- <<Pareces mas sorprendida que molesta, pero sin duda estás molesta>>. sin duda Ámbar estaba molesta, en la oscuridad nadie podía oír los latidos alterados de su corazón, que latía después de tantos siglos a mil por hora <<Olvidada>> resonaban sus pensamientos <<Cambiada por otros>> <<Dejada de lado>> <<Revivida... para tener una nueva vida...>> <<¡Oh, ni se te ocurra!>> le reprochó aquella voz interna que era ella y no a la vez. <<!Fuiste revivida para un propósito, el salvar este mundo!>> --¿Salvar el mundo?-- le respondió en tono miserable, lleno de burla, de odio y de tristeza. --El mundo estaba bien perdido antes de morir ¿como puede estar peor?-- <<Está aun peor, cada año las sombras del mar se adentran a la tierra y roban las almas de los inocentes, de los culpables, de los hombres de palabra, de las madres y de los niños de pecho. la gente muere por guerras civiles y puede que no les guste la amenaza que viene de otro mundo y no me refiero al mundo de los muertos. Bismu...>> --¡no quiero saber nada sobre el!-- --Vamos a hacer lo siguiente: vamos a conseguir algo de comer, algo que ponerme y vamos a trazar un plan, no pienso quedarme aquí mucho tiempo, este lugar no es para mi-- <<Se que fue de ti antes, se que evitaron que fueras tu. pero escucha, este no es tiempo de actuar como una niña>> --Te recuerdo que eso es lo que soy-- <<También eres una guerrera y una salvadora, lo quieras o no>> en el callejón el tiempo era ajeno a ellas y con el tiempo la luz se fue disminuyendo. --Tengo hambre-- Se dijo. ante la oscuridad, la endeble haraposa se levantó y escudriño con el olfato el aire cerca a la plaza <<Lo de rastrear no lo has perdido, ¿he?>> y el olor llegó a ella como el mas melodioso de los cantos, masa. para cualquiera ajeno a su situación, el olor de aquel manjar básico seria ignorado y desechado como cualquier otro olor que no sea de su interés, pero cuando se tiene hambre, todo es considerado la mayor de las delicias, pero si se tiene hambre es por una razón y solo una. no tienes lo suficiente para disfrutarlo y si lo tuvieras, no lo disfrutarías. la niña se deslizaba como una sombra a través de los pórticos y las entradas de la plaza cuadrada oculta en una tenue penumbra. unos sujetos mayores, de largos bigotes y barbas estaban de espaldas a ella, no la verían, eso estaba segura, estaban demasiado ocupados combatiendo el frió de la noche como para darse cuenta de algo mas minúsculo que un ratón andando en silencio por la oscuridad, aun así se veía unos trajes elegantes, de alto coste y fina costura. unos sombreros que parecían y bien podían ser usados como jarras encueradas y un perfume a los almizcles naturales de los pinos, aun así, de leñadores tenían mas bien poco. si bien no tenia nada de raro, por lo menos en la medida de los completamente desconocido, <<es sin duda extraño que no tengan cola.>> pensó. <<Así es, estuviste fuera muchos años, tu especie fue evolucionando, aunque... tu tampoco tienes mucho que presumir>> y era cierto, pues incluso antes de que Ámbar naciera, los yordles ya empezaban a mostrar rasgos de colas cada vez mas pequeñas, poco útiles y menos peludas, cuando ella vivía no se podía decir que la cola superar en tamaño a al de una liebre grande, y ella no era la excepción, era sin duda una desventaja, pero al ser tan pequeña, tal ves la pudiera disimular de alguna manera, como parte de su pelaje, quizá. --Aquí es-- <<¿y que piensas hacer? ¿entrar, matar al dueño y robar el pan? por favor... aunque si quieres podrías hacerlos>> --Claro que no, me he librado de mis responsabilidades, ahora, voy a fingir-- <<¿Fingir que? ¿que eres una mendiga? es justamente lo que eres>> --No, fingiré que soy amable-- la tienda estaba cerrada por la entrada principal, pero eso no seria un problema, --una única nota podría llevarme a el techo-- dijo en un susurro <<y llamaríamos la atención>> --Es algo que me interesa poco, pero si estás tan preocupada...-- Ámbar tomó lo que tenia mas cerca, ni tiempo le dio a mirar que era y lo lanzó con toda su fuerza, tal vez demasiada, pues el brazo sufrió un tirón de dolor y le tomó un par de segundos recuperarse de el dolos inicial, pero el plan funcionó, la gente estaba distraída, no notarían una una pequeña nota, el saxofón sonó y una burbuja la elevó hacia su destino, el techo estaba oscuro y por lo que sentía en las patas se podría decir que no precisamente limpio, pero se podía ver la chimenea de el horno. Ámbar se acercó con mucho cuidado y puso su mano en la rendija. <<No está encendido el horno>> pensó. <<¿Vas a bajar por ahí directo a un horno en llamas?>> --El olor es fuerte, el pan debe de acabar de salir y el horno debe estar apagado, y vamos a bajar-- al descender por la chimenea el horno estaba mas que tibio, bastante acogedor. y al salir de las rendijas al otro lado se encontraba en un cuarto oscuro. con una puerta abierta de par en par de la que emanaba luz. tambaleante se acercaba a la puerta, la nariz le incomodaba, como si no pudiera respirar por si sola. al llegar a la puerta, rozó con el codo la entrada y no pude dejar escapar un grito de dolor. el calor que emanaba de ella le había quemado el pelo y le había chamuscado la piel levemente, sanaría, aunque sabia que no volvería a crecer pelaje ahí donde fue quemada. un ruido proveniente de otra habitación se acercaba. <<Me escuchó>> pensó y buscó un lugar donde esconderse. ¿debajo de la mesa? ¿en el horno? pero una puerta de hierro se alzaba en otra pared cerca a ella, sin entrar en dudas giró la manivela y entró a la oscuridad. --Linda ¿sabes que fue eso?-- dijo una voz ronca y profunda --No amor, tal vez la puerta del horno necesite aceite-- Dijo una voz mas ronca que la anterior, pero aun mas aguda. --O a lo mejor es un fantasma-- Dijo el posible hombre en tono humorístico --Tal ves otra persona murió por tus panes y viene a cobrar venganza-- Contestó la voz aguda, con un tono que no se decidía entre el enojo y el sarcasmo. --...Eso fue bajo, bueno. la aceito mañana-- y lentamente los pasos fueron retirándose. <<Algo se nos está trepando>> y Ámbar sentía unas pequeñas patas que se agarraban a su muslo, uno bigotes como hilos de seda que le hacian cosquillas y una cola cual látigo que se movía a el son de el sonido de una rata. el golpe no se dejó esperar, pero fue el de la rata contra la pared, la cual, al impactar no volvió a emitir sonido. --¡Aja!-- la puerta se abrió de golpe y la luz la segó, unas enormes manos se cernieron al rededor de sus hombros y sintió como se separaba del piso. --Pero que...-- se preguntó el hombre de la voz ronca --¿Que te pasó niña? estás cubierta de hollín-- --yo... eh...-- Ámbar se quedó paralizada de la impresión, cuando la vista se le aclaró, vio a un hombre mayormente alto, para los estándares de un Yordle, el doble de ella en alto, se podía decir que estaba en la mitad de su vida y si se juzgaba con detenimiento se podía notar un pequeño exceso de peso, demostrado por lo ancho a comparación de su cautiva. que disimulaba bajo el delantal, su pelaje rojizo estaba cubierto de harina y unos largos bigotes blancos le cubrían la cara como las barbas de aquellos que vivían mas al norte. --¿Pero que está pasando aquí?-- Dijo la voz aguda y ronca, al voltear junto con ella, vio directamente a la mujer del panadero, media lo mismo que Ámbar, la mitad que el panadero, llevaba vestido de seda roja, tan tenue y vaporoso que se podía ver atrevas de el con mucha claridad. aunque no había mucho que ver. aunque tenia firmeza en ambos lados y cierto fuego en la mirada... era tan pequeña al lado de su cónyuge que bien podría pasar por hija. lo único que podría evitar esas sospechas era su pelaje, color arena y oro, que resaltaban sus ojos verdes y en su estomago, una gran mancha blanca que con la suficiente imaginación podría parecer un corazón --Oh, por favor. ¿te metiste a la chimenea, verdad?-- Preguntó ella. no dio tiempo a una respuesta cuando interrumpió sus balbuceos --Oh, pobre pajarito, esos lugares no son para ti, mira como te vuelves, toda negra, llena de polvo y grasa y esas cosas que se quedan pegadas, créeme, quedas peor limpiándolo-- --¿Que vamos a hacer, cariño?-- preguntó el inmenso ser de pelaje blanqueado por la harina --No lo se, amor-- le respondió a su esposo y luego se dirigió a Ámbar --Hey, pajarito ¿de donde has venido volando para caer en nuestro horno?-- --Ah... bueno.... yo no vengo de por aquí...--- Mintió, con esfuerzo. pero pareció natural. --Pero todos los Yordles venimos de aquí bueno, con contadas excepciones, déjame adivinar, por tu pelo largo y traje básico ¿vienes de Shurima?-- --Eh... si. de la ciudad de Shurima-- --Oh, querido. entonces lo que dicen es cierto, la ciudad de Shurima ha salido de las arenas ¿no te parece grandioso? deberíamos tomarnos un mes e ir ahí-- <<que suerte...>> pensó Ámbar --Entonces, pajarito. ¿tienes donde quedarte?-- dijo la mujer --Bueno... pensaba dormir en... su techo-- --Oh, pequeña. al ir a una ciudad nueva, necesitas un plan donde quedarte ¿te quieres quedar aquí esta noche?-- --¿Aquí? bueno... no me gustaría aprovecharme de ustedes-- mintió --No hay problema, mi niña. es solo simple amabilidad ¿ya comiste algo?-- --No señora-- --Oh, bueno. ¿que quieres? tenemos... pan, quesos y unos cuantos...-- --¡Queso! si!-- dijo con voz de emoción, evitando que terminara la frase. pero terminó sonrojándose al darse cuanta de su actuación Al llevarla hacia el interior de la casa, antes de salir de el local, se percataron de la presencia de el saxofón y le preguntaron si podía interpretar, algo. ella aceptó, pero se haría después de la cena. se lavó las manos y se sentó en la mesa, comieron todos juntos y compartieron historias y mentiras felizmente durante un par de horas, calentaron agua y se lavó el hollín del cuerpo, el agua caliente sobre ella era como un bálsamo, lavando cada espacio, cada parte de si, relajando sus cansados músculos y lavando cuidadosamente su pelaje manchado. tuvieron la amabilidad de darle algo de ropa nueva, una ropa vieja, pero muy bien cuidada y la pareja se sentó en la cama ante el hermoso sonido de el instrumento que cantaba con afinación perfecta. al ser tocado, pequeñas burbujas brotaron de el, en primer momento pareció extraño, pero al ser rodeados, era un baile hermoso e hipnótico. con cada nota se rompía una y salia otra y la luz que se filtraba entre ellas era algo hermoso, algunas explotaban mas lejos, otras muy cerca, algunas les hacían cosquillas en los pies y otras en la nariz estallaban y ella lanzaba pequeñas risas. luego el y luego de poco en poco, cuando ya estaban ebrios de risa y de el espectáculo, como dos sacos de harina, cayeron dormidos, inconscientes. <<y ahora que>> preguntó la molesta voz en su cabeza. --Pues vamos a salir de aquí, con algo de ganancia-- <<genial ¿ahora también eres una ladrona?>> le reprochó --Soy una mendiga ¿recuerdas?-- y así, durante un tiempo esculcó en la cocina, en los armarios y de cajón en cajón, tomó un pequeño saco y metió lo que pudo, un par de ropa limpia, una capa que le quedaba enorme, era para alguien el doble de ella en todos los sentidos, queso, bastante queso y finalmente volvió a la habitación a dar una ultima pasada y dejar todo como si nada hubiera pasado. al revisar de nuevo los cajones notó un pequeño detalle <<Suelo falso>> se dijo y al retirar la parte de abajo de cajón, encontró un brillo singular, <<Bastante, suficiente>>. Cuando terminó. Volvió a colocar la tapa y al arreglar todo salió de la casa hacia un nuevo destino <<Bueno, felicidades. eres una persona horrible ¿ahora que?>> <<Ahora a Shurima>> pensó <<¿Y como piensas ir a Shurima sin dinero?>> <<Pues robando un carromato>> <<eres despreciable, se supone que vayamos a el monte Targon>> <<Bien, entonces ¿por que no me has obligado?>> <<¿Que?>> <<Si, si tanto me necesitaba, pues ¿por que no tiene algo para obligarme a hacer lo que el quiera? una garantía >> <<Por que el confía en ti. parece que se equivocó>> al llegar a la salida de la ciudad los guardias no dijeron nada, no había nada que decir a una mendiga huerfana que buscaba un destino en algun paraje lejano, la suerte les sonreía, había un carromato lo suficientemente grande pero no ostentoso, robarlo fue fácil, perdieron a los perseguidores a poco tiempo y durante un día y una noche, el viaje avanzó gracias a el mapa que venia adentro. al segundo día empacaron todo correctamente, todo en conserva y descansaron cuando caía el ocaso. la comida tenia buen sabor y si todo iba bien y los caballos de tiro resistían, en pocos días llegarían a su destino <<y que vas a hacer en Shurima, ¿ser mercenaria?>> <<Deja de leer mis pensamientos>> <<Es un plan ridículo, nos meterás en problemas y es solo rentable sal de mi cabeza, diamante maldito, bla bla bla bla... ¡Oye!>> <<ya te lo dije, no leas mis pensamientos y menos los repitas>> esa noche o se dijeron nada, esperaban pronto llegar a su destino así que durmieron. esa fue la primera noche que soñó desde que había vuelto a la vida en el bosque desolado ------------------------------------------------------------------- --Suban todo, tenemos que llegar en un par de horas, antes de que el sol, aparezca.-- --Señor. tenemos todo listo, si llevamos el carromato tal como está incluso podríamos ganar mas-- --¿Que hacemos con la de adentro?-- --Guárdenla, en el barco nos podemos aburrir-- los hombres siguieron avanzando durante toda la noche y ella estaba tremendamente estrecha en aquel carromato, su enorme cuerpo no podía romper la madrera y su mundo no podía expandirse, por mas que intentaba crear algo, siempre se desvanecía ante ella. pasado un tiempo tuvo mas libertad de movimiento y por fin pudo expandirse como quería, comenzó cuando entró en el barco, empezó por una pared y esperó, con el tiempo. alguien apareció y ella se sentó en su mesa alta para servirlo. ellos lo llevaron hasta ella, ahora era pequeña, mucho mas que antes y se acercó flotando a el hombre, el la sostuvo, la miraba y la examinaba, la apretaba, y en el momento en el que apretó demasiado... despertó la boca le sabia a nauseas. y todo estaba oscuro. habían 3 paredes y un muro de rejas. <<No era un sueño ¿verdad?>> le preguntó <<No, no era, en lo absoluto>> fue la respuesta --Genial, ¿donde están mis cosas?-- <<Bodegas, dos pisos por debajo>> le trajeron comida a las muchas horas, y a las muchas mas, otro plato, ambos iguales. Pequeñas tiras de panceta con un pan duro y un pedazo muy minúsculo de cebolla, con agua, agua fresca, por ahora. a los días, la sacaron y la arreglaron debidamente. --Vas a servirnos, de una u otra manera, niña-- le dijo aquel hombre con cicatrices en la boca <<Otra ves la misma situación, actúa igual>> pensó ella. la noche fue difícil, pero le sorprendió lo "lengua suelta" que eran aquella escusa de piratas --Oye, niñita ¿descubriste algo?-- Le preguntó una voz en la penumbra, era una chica joven, en la oscuridad poco se veía, pero con tal color que llevaba, la notó enseguida cuando habló, --Entonces... ¿eres muda?-- Dijo, con cada palabra, con cada aliento ella brillaba un poco mas. parte de el pelo, las manos, la cintura, de pies a cabeza había puntos de luz en esa oscuridad infinita. --Vamos a Piltover-- citó a uno de los ebrios --Genial, oye. siempre soñé con ser capitana de un barco ¿tu no? solo tendremos hasta mañana para conseguirlo. ¿me quieres ayudar?-- --Te escucho-- --Bueno, solo tienes que hacer una distracción a todo el barco y yo simplemente me pasearé por los pasillos y tomaré algo de la bodega, de ahí en adelante el barco es mio.-- la miró con una sonrisa, una sonrisa sarcástica de brillo artificial --Ja, nuestro-- --Entonces... ¿solo distraer?-- --Si, yo lo haría, pero soy tan atractiva y encantadora, que tal ves no funcione-- era un fastidio. si. aunque era obvio que era la única salida --Vale, mañana será-- la noche llegó lentamente y la función empezó. esta vez fue distinta, el traje era negro y blanco, una falda corta y un corpiño blanco, mostraba mucho, aunque no hubiera mucho que mostrar. los platos pasaban, las cervezas se bebían y la gente empezaba a propasarse. --Hey bebe, ¿como te llamas?-- --Yo... eh... me llamo...-- --¿Que pasa? ¿eres tonta o algo? da igual, solo necesito que te sientes por aquí-- el hombre la arrastro e hizo tirar las jarras de cerveza que tenia en el charol. derramando la sobre varios hombres --Hey, ¿que crees que estás haciendo?-- -- Torpe, trae algo para limpiar ya-- los insultos aumentaban y el odio también, hasta que llegaron a rodearla. los golpes no tardaron en llegar y como pudo usó el charol como escudo, pudo parar varios y derribó a alguno. cuando empezó a sentir que se le salían de las manos ya era tarde para retroceder, un golpe llegó de lado, otro lo esquivó y divisó un pequeño destello de metal, el cuchillo pasó muy cerca, quizá demasiado y corto el vestido y la carne de el hombro. la turba se convirtió en estampida, los pisotones en huidas atemorizadas y la sala en una carnicería. --Pero ¿que...?-- dijo alguien en algún lugar, tiempo después --Hey, niña ¿estás viva?-- preguntó. cuando Ámbar abrió los ojos vio a aquella chica que le pidió el favor, brillaba en lineas precias en varias partes de su cuerpo. su cabello iluminaba de muchos colores la cubierta y en sus piernas llevaba objetos extraños, llenos de luz y color que le permitían moverse de aquí para haya a una gran velocidad --¿Que, te gustan mis patines?-- --¿Que pasó?-- --Alguien los mató a todos, felicidades, digo. yo lo hubiera hecho de una forma mucho mas elegante, pero funcionó, el barco es nuestro.-- --¿Todos muertos?-- --Si, muertos y hay mas buenas noticias, ya casi llegamos. ayúdame a atracar-- --¿Llegamos a Piltover?-- La ciudad se alzaba ante ella como una enorme mansión de dos plantas, el oscuro sótano de podredumbre y la impoluta ciudad superior, no era muy difícil averiguar el estatus social de cada una. --Niña, hay que aprovechar, ve a la bodega y recoge lo que puedas. cuando atraquemos el barco debemos salir con cautela, y trata de parecer tan linda como yo, para no llamar la atención-- Cuando Ámbar volvió a cubierta, la luz que emanaba de aquella que había conocido se había ido tras una capa color de la avena, aun así, parecía que flotara en el aire por aquellos patines que llevaba. Ámbar por su parte, se había cambiado la ropa de sirvienta por una mas cómoda, se cubría la cabeza y orejas con un manto como la crema que proseguía hasta cubrirle mas abajo de las rodillas, rasgado para adecuarlo a su tamaño, lo acompañaba con un chaleco de cuero envejecido con adornos rojos, un cinturón de eslabones de hierro sin tallar y botas amplias y cortas, que le incomodaban los pies y hacia que anduviera a trompicones. colgado de el lado derecho llevaba su instrumento, parecía recién lustrado y a la izquierda, un saco que tintineaba con cada paso que intentaba dar. --¿Pero que haces vestida así? le dijo --¿como vamos a pasar a la "poli" si te vistes como un mercader traficante?-- --Ven, ponte esto-- le dijo antes de expresar nada y le puso una capa idéntica a la de ella, la pesada carga le hacia lucir deforme y jorobada, pero la ocultaba mejor que cualquier otra cosa. Cuando estaban atracando le preguntó que si tenia todo, ambos sabían que no podrían llevar mas en sus bolsillos y sacos. así que en cuanto hubo un espacio, se deslizaron entre la multitud de turistas, mercaderes y alquimistas, trabajadores del bronce, obreros, carpinteros, mineros e inventores, actores y viñadores que vendían cualquier veneno. hombres de barbas largas y mujeres con hilos de plata en la cabeza, niños con adornos de cristal y chalecos de cuero con chanclas en los pies bronceados. mujeres calvas con armaduras rojas y negras, hablando con hombres de azul con ridículos sombreros y hombres estirados, altos y apuestos que los miraban de reojo, con sus armaduras plateadas y azules. estos últimos, evidentemente unos completos cretinos. el muelle era largo y la polución se filtraba a través de las personas y sus ropas, Ámbar se metía entre los pies de la gente, siguiendo muy de cerca a aquella que conoció en el barco, nadie podría decir cual de las dos andaba mas torpemente. al salir del muelle llegaron a una plaza abarrotada y entre empujones llegaron a la fuente central. la cual estaba curiosamente despejada, en cada punto había gente con distintos estandartes en sus pechos y espaldas. ruedas, palancas, poleas y muchos otros instrumentos. --Hey, niña. acércate.-- le dijo, --se que estamos huyendo, pero tengo unos asuntos pendientes con aquellos tipos-- dijo señalando a los hombres atrás de ella, --así que ve a la salida atrás de ellos y espérame ahí, cuando pase corriendo simplemente sígueme.-- sin esperar confirmación se levantó y fue lentamente a su objetivo. Ámbar se movió lo mas rápido que pudo y se acercó a la puerta, cuando estaba a punto de llegar a la frontera entre la calle y la entrada, un hombre, de esos de azul, de uniforme ajustado y sombrero ridículo se plantó frente a ella --Buenoz Díaz ceñor, ¿le imporatria acompañarnoz a la estación? le digo, con una voz ridícula, aguda y ceceante, tan ridícula y acompañada de baba que le dio asco a Ámbar --Por favor, aprende a Hablar-- le dijo. el Hombre azulado la miró con rabia y la intentó sujetar de un brazo. --Acazo erez zorda, quédate quieto-- le dijo mientras sacaba de su cintura una especie de "L" negra con un agujero en la punta El bullicio había aumentado sin darse cuenta, la gente se movía a su alrededor, desesperados, de repente había brillo de muchos colores y cuando de dio cuanta, el que la había amenazado estaba tirado en el piso. una fuerza la agarró de los brazos y piernas y la cargó en el aire. era aquella chica del barco --Te dije que fueras a la puerta, no que te mataran en la puerta-- le dijo --¿Que era eso, quien era ese? -- le respondió --Eso era un arma, niña y ¿ese tonto seseaba? Ámbar asintió --Entonces era uno de los favoritos de la Sheriff, que su retraso mental no te engañe, el sesea por otra razón aparte de el retraso.-- --Perdón por lo de la puerta-- Dijo Ámbar --No importa, niña. lo hiciste lo mejor que pudiste, no todas podemos ser perfectas... pero aun así, tendré y tendrás que ayudarme, iremos con mi familia. no está lejos de aquí-- --ahí no nos perseguirán-- preguntó Ámbar --No lo creo, nunca lo han hecho, ni la policía que hiciste enojar, por cierto. primer buen día en Piltover, el punto es que intentaré perderlos e iremos ahí, sujétate-- y empezó a saltar, correr y moverse en todas las direcciones, cuando Ámbar se decidió a ver hacia abajo, vio un arcoires de color bajo sus pies que se extendía hacia donde pisaba aquella que la había salvado --Bien, llegamos-- Dijo después de un largo rato al bajar, Ámbar vio como la estela multicolor se desvanecía. --Ni se te ocurra tocarla-- le dijo --Es peligroso-- El lugar donde la había llevado era una plaza gris y abandonada con todas las casas cerradas por tablones de madera muy gruesos en aquel lugar, la chica la guió sin perder tiempo a una de las casas y durante unos segundos, tomó un cubo cercano y lo movió con patrones concretos, lo giraba y devolvía, lo volteaba de maneras muy especificas, siempre dejado a su vista unas marcas especificas. cuando terminó el ritual, una puerta cerca a el centro se abrió, era amplia y espaciosa para las dos y el saco y pasaron a través hacia la oscuridad. bajaron sin mediar palabras y pronto se encontraron en una cueva iluminada por extraños líquenes y criaturas en las paredes, inmóviles pero llenas de vida. --Te presentaré a la familia, si alguien pregunta... pues diles la verdad, no es como que no te vayan a creer.-- Al abrir la puesta se encontró con una gran sala, cuyo techo apenas se veía. era lo suficientemente espaciosa para que la ocuparan perfectamente media docena de personas sentadas, pero los muebles estaban junto a una pared, todos reunidos. y en la pared opuesta. un gran espejo que ocupaba todo el muro. siguieron avanzando hacia un espacio abierto entre los pasillos los cuales se dividían en cuatro secciones, a su izquierda una puerta de madera corrediza, a su derecha mas inmediata una puerta de madera fina y mas a su derecha, una puerta de madera abierta de par en par, que dejaba ver un cómodo sofá. en rente de ella había un espacio mas abierto, donde muchas sombras se reflejaban en la pared. La chica se fue acercando poco a poco y al hacerse visible ante los que allí estaban se escuchó un jolgorio --------------------------------------------------- --¡Eh, Francine Volvió!-- --Hurra-- dijeron muchas voces, algunas mas chillonas, algunas mas graves, pero Francine los saludó con la misma alegría. una voz a la que las otras de dieron paso salió de una habitación mas lejana. --Cundo escuché de cierto tropel en la plaza baja, no solo con hombres de cierta familia sino también de la policía, dije: "Vaya, Francine volvió antes de lo esperado"-- --¡Capitana!. Si, fue toda una aventura, pero ya sabes. fue fácil-- esa figura se acercó a Francine y le susurró algo al oído que Ámbar no alcanzó a escuchar --Francine, lo de la masacre en el barco... ¿fue obre tuya?-- --Bueno... es una larga historia--. una voz, grave y segura, talvés que revelaba algo de alcohol en su sistema de dijo con cierto ímpetu. --Francine, ¿quien es tu compañera? aun no nos la has presentado-- Francine retrocedió unos pasos y tomó la mano de Ámbar, ella se intentó negar, pero el gesto fue inútil, lentamente fue avanzando hacia la luz y quedó en presencia de una gran mesa, llena de personas a cada cual mas curiosa que la anterior, y frente a ella, aquella que llamaban "Capitana" --¡Capitana...!-- Dijo Francine. --Me ha seguido a casa, ¿puedo quedármela? no come mucho, lo prometo-- a lo que toda la mesa lanzó cierta risa, unas largas, otras nasales pero cada una diferente a su manera especial, aunque cuando no sabes si se burlan de ti o de el chiste sobre ti, es difícil no sentir cierto rencor y pena. aun así, faltaba una risa. y Ámbar lo notó. La risa de la Capitana La capitana lucia un atuendo de una blusa de cuerpo triangular, negra. con tirantes entrelazados que le subían hasta el cuello desde sus gran busto. una Bermuda ajustada, que dejaba ver sus fuertes piernas, su cabello castaño era muy corto, un peinado que compensaba su carencia de elegancia con la comodidad para llevar un casco, arriba de la ceja izquierda y junto a la mejilla derecha tenia varias cicatrices, pero el aspecto mas curioso que poseía era su brazo derecho. era delgado, rectangular e hipnótico, poseía una hombrera trapezoide de color azul celeste y en donde debería estar el hombro y el codo había una rueda que giraba sin parar, sin parar, sin parar... era obvio que lo estaba mirando, pero la capitana no le dio importancia. Y pronto Ámbar pasó la atención a la mesa, que era sin duda mucho mas curiosa. nueve personas había junto a ella, cinco sentadas y cuatro de pie, repartidas algunas en tríos, otras en dúos pero todos juntos como compañeros. Ámbar empezó por el que estaba sentado en el extremo opuesto a ella. era un hombre, lo mas seguro por su complexión, una gabardina verde como las hojas de los pinos lo cubría hasta las rodillas, estaba cerrada hasta el pecho pero lo que no tapaba aquella prenda, lo hacia una corbata de rayas verde esmeralda y blanco. bajo la sombra de la mesa aun se podía intuir que su pantalón era de lana café y que le quedaba amplio de bota, y zapato de charol del mismo color que su prenda inferior, su rostro era un misterio pues una elegante Fedora de ala ancha y cinta café cubría de profundas sombras su tez, pero la luz ayudó a Ámbar a ver un detalle minúsculo, pero que le llamó la atención de manera poco grata, pues bajo esa ala ancha había unos cristales amarillos, como ojos de felinos en busca de presas indefensas y en ese momento, la estaba acechando. junto a el había otro hombre de estatura similar, estaba sentado a su lado y sin duda lo estaba acolitado con aquel libro sobre la mesa, aquella chaqueta alargada, de tela fina y poco abrigadora, del color de la arena mojada con una camisa sin marcas debajo, de color negro. no se podía saber mas por el angulo, pero a diferencia de su compañero adjunto, este tuvo la decencia de no llevar sombrero en la mesa, su cabello variaba con la luz de entre un tono azulado a negro profundo, dejando ver incluso algunas luces argentas, su peinado era elegante, corto y con gracia, echado hacia atrás y congelado en el tiempo, su barba era menuda y solo le cubría el contorno de la cara y su bigote era tan natural que no parecía aparte de la barba, sino como un todo que le daba un estilo de timador experimentado, sus ojos azules la detallaron de reojo y pasó a observar a todos en la mesa. su vista se clavó en la chica sentada en la silla. su plato estaba vacío, se notaba que estaba a reventar de tanto comer, aun así con dificultad miraba a Ámbar, pero con todo el interés, solo se podía ver un poncho rojo oscuro y verde claro que le cubría hasta el cuello, un tipo de sombrero del mismo color verde y un lazo rojo y una trenza que a combinación con su piel blancuzca, parecía un gran armiño de verano o un atardecer sobre un río de leche, sus ojos eran medallones de caoba que se cerraban de el sopor que mantenía. una criatura peluda le hacia señas con el codo a la chica del poncho hasta que logró incorporarla, mas o menos. y se dirigió a ella con una mirada azulada y un gesto de saludo en la mano. que condimentaba con una sonrisa blancusca que apenas se distinguia ¿es un yordle? lo mas probable es que no, pues su altura sentado era mayor que los dos anteriores, pero aun así era obvio que no era humano, su pelaje blanco que lo cubría completamente hacia que resaltara con la luz de el lugar, la mayor cantidad de pelaje se aglomeraba en sus codos, en su pecho, que en compañía de su ropa superior sin mangas, sin cuello y con hilajes dorados hacia parecer que tenia mas pelo de el que en realidad poseía, eso de no ser por sus brazos, que si bien parecían bastante calentitos sin duda no tenían la cantidad de pelo que otras áreas, su melena blanca destacaba sobre los peinados menudos a comparación de sus compañeros, incluso a su amiga soporosa le quedaba difícil combatir contra la frondosidad de aquel sujeto, que si bien no era tan larga, llegaba hasta la mitad de la espalda y se alzaba unos centímetros por encima de su cabeza y sus orejas ocultas entre tanto desorden. en el Húmero levaba una marca, una clase de sol alado, de color azul como sus ojos, Ámbar no sabría decir si estaba pintado o era una marca. Aunque un rasgo que la distrajo, era un cordel flaco detrás de el que se movía con ímpetu mientras la miraba fijamente. <<Se parece a el...>> dijo aquella compañera unida a su cuerpo desde que revivió Ámbar no respondió y pasó a la siguiente persona. atrás de ellos estaban paradas tres pequeñas niñas, eran mas jóvenes que Ámbar, eran difícil de ver, pero daban respuesta a la voz aguda de hace rato, solo se podían ver sus cabezas por encima de la mesa, pero se metían entre las sillas de el níveo montón de pelo y la adormilada señorita, niñas pequeñas, tendrían tal ves la mitad de la edad de Ámbar, tal ves dos años mas, niñas no tan pálidas como aquella chica entre el sueño y la vigilia pero si poseían aquel rasgo compartido, su cabello era el obvio método de distinción que tenían, pues en cara eran un calco de la primera hasta la ultima, nariz chata, boca pequeña y cabeza redondeada, con ojos gris ceniza. pero cada cabello era diferente, empezó por la del centro, era una niña rubia con el pelo corto hachado hacia atrás y ascendiendo en visibles puntas de mayor a menor. a su derecha estaba una niña con el pelo largo hasta mas abajo de los hombros, de cabello blanco níveo que le caía por encima de los ojos, pero aun así, se mantenía impoluto y por mas amoldable que fuera con cada sacudida, siempre volvía a su lugar, la ultima niña tenia rizos rebeldes, que le bajaban rojizos hacia el cuello, como si una hecatombe pirita se hubiera desatado en aquella cabellera rojo intenso. desde lejos, tal ves nadie las tomaría por hermanas, pero desde cerca, en su actitud, en su pose, en todo su ser se podía intuir el parecido entre tanta diferencia. notó una sonrisa posada en ella, y vio a su lado, junto a unas grandes piernas estaba un anciano menudo, su piel era como el cobre sin pulir, lleno de arrugas y de manchas de experiencia y edad, desde la cabeza calva hasta los pies, ya cansados de tanto caminar, con uñas desarregladas y callos en sus palmas, llevaba una sandalias de cuero y un hábito abierto en el pecho que revelaba las marcas de la edad y de los huesos. Colgaba de su hombro izquierdo, era morado y dorado, y aunque sus ojos ya viejos se veían poco, aquel verde iluminaba sus prendas con una combinación de sabiduría y peligro que daba incertidumbre y una cierta confianza, era un sentimiento muy extraño que Ámbar sabia que debía evitar o conocer a fondo, atrás de las piernas que cubrían su espalda y que estaban entre ámbar y el anciano había un cayado muy curioso carecía una raíz que se entrelazaba hasta una cuna donde descansaba un pequeño cristal, la sombra que proyectaba en la pared era negra, pero la del cristal tenia tantos colores como los patines de Francine, aunque sin el brillo innecesario. Cuando Ámbar cayó en cuenta se sintió como una tonto ¿de quien eran esas enormes piernas que se alzaban como un roble a su lado? era un pantalón oscuro de poliéster que terminaba en botas de punta de acero, llenas de manchas de carbón en su cuero castaño. se alzaba un hombre enorme de cintura hacia arriba, desde un cinturón imponente de hebilla de baja gama crecía hacia el techo un señor de barba blanca, bien recortada y arreglada, con cabellos aun húmedos que descendían hacia la parte trasera de la cabeza se elevaba imponente y durante un segundo se le cruzó por la mente que este hombre y el segundo sujeto era familiares, podía ser, pero sus rostros eran muy diferentes el uno al otro, uno era atractivo y limpio, mas largo en comparación, el otro era tosco, corto y mas hundido en los ojos, podían ser familiares, aunque Ámbar desechó esa idea. Sus brazos era fuertes masas de musculo y venas macizas que no se quedaban cortas y le daban un toque de peligro que le sentaba bien, su pecho era amplio y se marcaba bajo la camisa blanca de algodón, de su cuello colgaba una tira de cuero y en la parte baja de su espalda otra mas, unidas a un gran delantal pesado, sucio de el trabajo. no era necesario siquiera detenerse a pensarlo, solo habían dos opciones, o era herrero o la comida estaba envenenada con plomo. lentamente fue subiendo la cabeza hasta intentar ver sus ojos, tapados por la luz y todo intento de valentía se le cayó al piso e hizo un estruendo en su conciencia, era una traición de su cuerpo entero, sus brazos se hicieron pesados, el estomago se le revolvió, las piernas le temblaban, la cola se sentía tensa y sus orejas revelaron ante todo el pavor que le daba aquel sujeto, el lentamente bajó la mirada y se escudriñaron fijamente el alma. y así la parálisis de Ámbar fue total, ese incomodo lapsus terminó cuando el hombre cruzado de brazos le enseñó una sonrisa blancuzca y sincera y Ámbar, sin que el impacto inicial abandonara su cuerpo, bajó la mirada al piso y después volvió hacia la capitana, no pudo mirarla a los ojos, aunque sin duda hubiera sido mucho menos impactante. ¿cuanto tiempo pasó en ese momento? pocos segundos que parecieron eones. por que cuando se fijó de nuevo en la capitana ella prosiguió la conversación y todo pareció natural para todos, menos para Ámbar. se acercó a ella y se arrodilló, poniendo aquella prótesis metálica en el hombro de la pequeña encapuchada --entonces... ¿como se llama?-- le preguntó a Francine. --Se llama...-- cayó en cuenta de que no conocía su nombre, no conocía por que llevaba un instrumento a cuestas en ves de en la bolsa de botín o siquiera por que estaba en ese barco, maldijo entre dientes, pues ni siquiera estaba segura de lo que había pasado cuando la encontró entre la masacre de los hombres de el capitán Shurimano. --No lo se, Capitana-- Dijo decepcionada. --Vaya... ¿sabes? si esto fuera una situación normal, mas habrían muerto-- dijo a nadie en especifico --entonces...-- le dijo poniendo las manos en las mejillas, bajo la capucha --¿Como te llamas?-- Dijo revelando sus orejas. --¡Wow. Es una yordle!-- Dijeron las niñas gemelas, revelando lo obvio, y aunque la chica del poncho las hizo percatar de que estaban exhibiendo lo obvio con una mirada, fue la única que no dejó todo para centrar su atención sobre ella, el hombre de lentes amarillentos se incorporó de su posición recostada en la amplia silla larga y dejó ver su alargado frontispicio. el hombre a su lado sonrió sin mas, el tercero, el que no era humano se le iluminó la vista y aquello detrás de el emergió para revelar que era una cola, que movía de forma inquieta, las niñas siguieron empinándose por encima de la mesa para verla mejor y los hombres a su lado la miraron, el mas alto e reojo, el mas viejo de frente y sin rodeos. <<Vas a mentirles>> dijo la voz de su interior <<No, ella ya sabia de la mentira tras la capucha, es buena detectando engaños, tengo que darle mi nombre real, pero... ¿que me pueden hacer si se los doy? hasta donde sabemos, son criminales, no puedo dormir a tantos y se ven bastante unidos. debo seguirles en juego y esperar una oportunidad>> concluyó <<¿y después?>> preguntó la voz <<Solo queda una Opción, ya estarás contenta>> dijo con el tono mas sarcástico posible Sus labios se movieron y dejaron escapar un susurro trémulo --Á.. Ámbar, señora-- Dijo --¿Señora? oh, cariño. no soy tan vieja-- dijo riéndose, igual que un par de personas en la mesa. --Lindo nombre-- continuó --Yo soy Katherine, aunque me dicen Capitana.-- dijo presentándose de manera humilde. --Esta es mi familia, ya conoces a Francine ¿verdad? es la mejor en ir de aquí para haya, pero no la pongas a hacer recados, por que los hace mal-- Dijo señalando con la mano abierta a la chica de los patines, que hizo una pequeña sonrisa y dejo intuir que se estaba riendo dentro de si y continuó en el orden que los había visto Ámbar, como si se hubiera dado cuenta de ese detalle. --Aquel de al fondo es Indra, se encarga de manejar recursos y nos informa bien-- a lo que agregó el sujeto de al lado --También hace historias horribles sobre organizaciones internacionales de un mundo inventado que lucha, contra robots con conciencia-- Dijo burlándose. a lo que este le susurró y le dio un golpe suave --No con los invitados-- --El es Ifrid, nos ayuda con la mecánica-- Dijo la capitana. --tal ves si sigue practicando, en un año pueda darle a un objetivo a quema ropa-- a lo que Indra empezó a reír a carcajadas, Ifrid no dijo nada, se limitó a mirarlo deleitarse con el comentario --Suzu, incorpórate-- Dijo la capitana a la chica del poncho. Suzu se acomodó en la silla y lentamente levantó un brazo y saludó --Hye... Hola.-- dijo y volvió a bajar la mirada y a bostezar. --Las gemelas...-- Dijo la capitana antes de ser interrumpida --¡Hola!-- dijo una sombra a su lado que salió de ninguna parte que le sacó un pequeño grito de sorpresa. estaba ante ella aquel de pelaje blanco, de pie era por lo menos tres veces mas alto que Ámbar. --Eh... Hola-- Dijo Ámbar --Lev. deja de saltarle a los invitados-- lo regañó la capitana, --El es Leviatos, aunque le decimos Lev de cariño-- Leviatos tenia la cabeza de lado y la saludaba con una brillante sonrisa Las gemelas aparecieron en fila desde un lado de la mesa hasta ponerse frente a Ámbar, con mucha menos discreción que Lev, y le dieron al unisono un saludo agudo y chillón. --estas niñas son Vanille, Yang y Ganesh-- dijo señalándolas de izquierda a derecha, en el orden que Ámbar las había visto. --Hola niñas.-- dijo Ámbar acercándose lentamente, Vanille retrocedió unos pasos, Ganesh sujetó la mano de Ámbar y empezó a sentir su pelaje, que se fue esponjando mientras mas extraña para ella era la muestra de interés y cuando se dio cuenta, Yang estaba jugando con sus orejas. --Son muy suaves-- decía a sus hermanas y cada una se reía y se divertida con Ámbar a su manera --Niñas... no molesten a los invitados-- Le dijo la capitana. --Capitana, no hay problema-- Dijo Ámbar al ver a las niñas con miradas bajas. su respuesta las volvió a animar --Aun no me han saludado, niñas-- Dijo Francine, haciendo que la niñas, alegres fueran a saludarla y así proseguir con la presentación --El mejor boticario y una enciclopedia andante de Valoran, Lamú-- Dijo refiriéndose a el anciano. --Por favor, Katherine. eso fue hace mucho-- el anciano se levantó y estuvo a punto de caer, pero los reflejos de el hombre gigante y de Ámbar lo evitaron. Lamú se incorporó sobre su bastón y les agradeció, se acercó a Ámbar y tomó su mano. --Gracias, rinda. toma, un pequeño regaro-- al abrir su mano, Ámbar recibió un pequeño objeto, era una piedra blanca y pequeña, cristalina. era un cuarzo. al principio no había entendido lo que el anciano le quería decir, pero no fue difícil entenderlo con un poco de lógica y comprendiendo su problema con la "L" durante un momento, pensó que trágico debe ser no poder pronunciar bien su propio nombre --Gracias, señor-- Dijo Ámbar y pasó la mirada a los ojos de el hombre gigante, aun le causaban la misma impresión, pero esta ves, voltear la mirada la haría parecer atemorizada de verdad. --y este es Isgram, Mi esposo-- Dijo la capitana, acercándose y acariciándole la mejilla con los labios. --Hola, pequeña-- Dijo con una profunda voz con acento de las tierras heladas de el norte --Es un placer conocerlos a todos-- Dijo Ámbar. --Ámbar-- dijo la capitana. --si no tienes donde quedarte... puedes quedarte aquí esta noche. mañana podemos hablar con mas calma si quieres-- y como un discurso aprendido, Ámbar aceptó de la misma manera que días pasados. aunque en sus ojos esa determinación de hace tiempo se había apagado. --Bueno... fue un placer conocerte, Ámbar-- Dijo Suzu. --Me voy a dormir, hasta mañana a todos-- Dijo mientras daba a vuelta a la mesa y salia de el lugar, todos se despidieron de ella, menos las tres niñas. que salieron detrás de ella, y entraron a un cuarto cercano. --Suzu tiene razón, hoy fue un día productivo-- Dijo Lamú y lentamente fue dando cortos pasos hasta legar a el cuarto del espejo y desapareció en la penumbra. --Vamos, Indra, ayúdame con los libros-- Dijo Ifrid dándole una palmada aparentemente fuerte en el hombro y se pusieron atrás de Ámbar, no notó ella que en el suelo siempre hubo una trampilla, por donde descendieron uno a la ves a un piso inferior. --Entonces... ¿Donde va a dormir nuestra invitada?-- Preguntó Francine --Creo que no quedan mas camas... puedes dormir en mi cuarto si quieres-- Dijo Leviatos con cierta risa de ensoñada Francine se acercó lo suficiente y lo golpeó en el hombro con el puño, no pareció tener mucha fuerza, pero bastó para que Leviatos se lo sujetara por un rato --Claro que queda una cama, no es un cuarto grande, pero es la cama mas cómoda de la casa-- --¿La vamos a poner a dormir debajo de la escalera?-- preguntó Lev, --Eso no se le hace a un invitado-- --Pues es mejor que ahogarse en pelo blanco-- contestó Francine --Vamos, Francine. No exageres-- dijo Lev. --Lev, el pelo que se te cae lo usamos de relleno de almohadas, no estoy exagerando-- le contestó Francine. Leviatos no dijo nada, se dió media vuelta y se fue caminando lentamente en la misma dirección que Lamú, al llegar al marco de la sala del espejo dio las buenas noche generales y se fue en silencio cuando e escuchó que estaba subiendo la escalera, Katherine la miró con cierta mirada interrogativa --Francine...-- dijo la Capitana Francine hizo con sus largos labios una pequeña sonrisa y alzó las manos y los hombros, un poco apenada --El sabe que es por su bien-- La capitana no pudo negarlo --¿Entonces no usan su pelo como relleno de almohadas?-- interrumpió Ámbar --Bueno... esa parte si era verdad. pero tenemos nuestros motivos, son mas cómodos que las plumas mas caras, créeme. te encantarán-- Dijo Francine. --Bueno, ven Ámbar-- Isgram y junto con Francine y la capitana fueron a una puerta al lado del marco de entrada a la sala del espejo. atrás de ellos estaba Suzu haciendo dormir al trió de niñas. Al abrir la puerta, Ámbar vio una cama, estaba atrapada entre dos paredes que no dejaban el espacio de una aguja entre cama y pared, en una pared había una gran ventana que daba a un patio, donde tuvo una pequeña idea de la estructura de el lugar, eran cuatro pisos. ella estaba en el segundo. en el fondo de el cuarto, donde la escalera dejaba su estrecha marca en forma de el techo inclinado, había una mesa, amplia y sin nada encima. un lugar donde poner sus cosas. --Entonces... ¿te parece bien?-- Preguntó la Capitana Ámbar asintió. --Bueno, ya nos vamos. si nos necesitas sube la escalera, primera puerta a la derecha-- le explicó Isgram. cuando se despidieron, apareció Suzu. --Entonces... Francine. las niñas si que te extrañaron-- dijo Suzu. --¿Enserio? yo me fui al sur la misma semana que llegaron-- le dijo a Suzu. --Si, eso no evitó que te extrañaran, ademas. ayudó a enseñarles el protocolo-- Dijo. --¿El protocolo?-- preguntó Ámbar --Si, pequeña. eso seguro que te lo explicará mañana la Capitana. tranquila, solo te dirá que si no tienes a donde ir, puedes vivir con nosotros. como una familia-- le contestó Suzu. --Suzu... se supone que no debemos decirlo-- le dijo Francine. --Ni que fuéramos a cortarle la lengua si dice que no.-- contestó --No pasará nada si te niegas, la única diferencia es que tendrás que conseguir otro lugar donde dormir y no podrás probar la comida de Indra.-- --Ya debemos irnos, princesa-- Hasta mañana. <<Princesa... eso es nombre de mascota>> pensó Ámbar --No soy una princesa-- les dijo. --Menos mal, por que en eso, Francine no tiene rival-- dijo mientras se iba --Ah, Francine. luego me cuentas como te fue en el viaje-- dijo antes de irse arriba. cuando se marchó, Francine se acercó a Ámbar --Bueno, mañana hablamos, piensa bien la respuesta. aunque si de verdad eres tan buena distrayendo gente como hoy, tienes buen futuro-- Se despidió de Ámbar y se fue a la trampilla. Ámbar se quitó las botas y la capa, cerró la puerta y le quedó un pequeño para tumbarse en la cama, a su lado había una gruesa cobija y en la cabecera una almohada que ocupaba de lado a lado la cama. Ámbar miró por la ventana y vio como las luces se apagaban, la de arriba primero y luego la de abajo, se puso encima la pesada cobija, pero se la quitó al notar su peso y su calor y la cambió por la capa, puso su cabeza sobre la almohada y empezó a dormir <<Que suave es>> pensó <<Mañana... ¿que dirás?>> le preguntó aquella voz interior <<No lo se, lo mas probable es que si>> <<Ámbar... creo que no querrás oírme. pero es la verdad. si nos quedamos, tendremos que hacer algo aquí, tendremos que ayudarlos económicamente y es obvio que son criminales>> <<Nosotras también lo somos>> <<Debemos llegar al monte Targon>> <<El confiaba en mi para ayudarlo ¿por que lo hace?>> <<Por que sabe de tus buenas intenciones, sabe que eres un ser honorable>> <<Francine me salvó la vida en el barco, y debería pagar esa deuda >> <<Ámbar... lo del barco...>> <<Fue Charlotte, lo se. también se cual es tu función principal>> <<Entonces sabes que ella no te salvó>> <<En eso te equivocas, estoy aquí ahora, en una cama caliente con una almohada cómoda y un techo encima. si ella no me hubiera ayudado, tal ves tendría menos>> nadie dijo nada mas, y todo se sumió en sueños. --------------------------- A mitad de la noche, algo en la cocina había despertado a Ámbar, la pequeña niña, descalza. se acercó a la puerta y la abrió sin el menor ruido, delante de ella, la puerta de las Trillizas estaba cerrada, así que sigilosamente se acercó a la cocina, vio en la oscuridad a una sombra. era baja y encorvada y llevaba una gran vara en la mano. --¿Señor Lamú?-- Dijo Ámbar La figura se sorprendió y se giró --Oh, hora Ámbar-- Dijo Lamú --¿te desperté?, perdón-- --No hay problema, señor.-- le dijo Ámbar. --Parece que nadie mas se despertó-- le dijo. --Si, pero como soro estamos ros dos...-- dijo el anciano Lamú --¿Estamos solo los dos?-- Dijo Ámbar --No tiene sentido ocultarro, pequeña. por mas que ra capitana quiera, Nosotros vivimos en famiria, pero antes cada uno era parte de otra cosa, argunos eran de una banda criminar, otros fueron encontrados por nosotros, pero cada uno de nosotros está aquí por que quiere y rucha por que re parece correcto ro que hacemos-- dijo mientras se sentaba con una taza en la mano, le preguntó a Ámbar si quería, ella se negó --Nuestra famiria ha durado generaciones, de hecho, ros mas viejos somos Isgram y yo. ambos somos de ra segunda generación-- --¿Segunda generación?-- preguntó Ámbar --Si, somos ros recrutados por ros fundadores de nuestra famiria ¿quieres saber ra historia?-- preguntó a Ámbar y ella asintió --Bueno, es un poco rarga y con mi edad se pierden detarres, pero hace muchos, muchos años, nuestros maestros fundaron esta famiria para ayudar a ras ciudades emergentes a tener un equiribrio entre gobernantes y ciudadanos, ambos... cuando obtienen poder, se vuelven perigrosos. por eso er equiribrio de poder económico y sociar se debe mantener en un punto exacto, no digamos un punto medio. pero si que da equiribrio. Antes, ros primeros miembros si eran Famiria y nos adoptaron a Isgram y a mi, yo era un Jonio que fue a una ciudadela rramada "er bastión inmortar" y ahí me enamoré de cierta mujer, pero esa mujer tenia un hermano. era er mejor herrero de ra ciudadera y se decía que de Varoran entero, pero esa es una historia diferente. digamos que er amor y la ira no duraron, pues Isgram y yo, junto con la magia que de ahí emanaba conseguimos cierto... poder. a un coste que argunos podrían considerar barato, pero para nosotros fue muy muy caro. ra hermana de Isgram se había ido para siempre, pero nosotros perduraríamos hasta er final de ros tiempos... bueno. mas o menos. tiene condiciones, pero básicamente no podemos morir por vejez.-- --Espere. Señor Lamú ¿cuantos años tiene Isgram?-- preguntó Ámbar --Tiene mas que yo, eso seguro-- le dijo y continuó con la historia --Con er tiempo, con mucho tiempo decidimos que seria buena idea dejar todo atrás, así que... morimos. o eso creyeron todos. Cambiamos de nombres muchas veces, durante muchas décadas, pero cuando estuvimos tan arejados de nuestro regado, que sabíamos que nuestro regado era historia, comenzamos a usar de nuevo nuestros nombres reares, ros que conoces.-- --Pero ¿por que usted se ve tan...?-- interrumpió Ámbar --¿Viejo?-- dijo Lamú. --Son cosas de ra casualidad, yo estaba mas rejos de la fuente, así que mi efecto fue menos, envejezco. pero no me debirito. aun no se si esto tiene rimite, pero ra verdad, es que poco me importa-- --Entonces... rregaron a nosotros un grupo de cinco personas y con er tiempo, pues fuimos avanzando, gente vino y se fue y nosotros seguimos en ra rabor, algunas veces intentamos extender nuestro arcance a otras ciudades y hemos de admitir que ha funcionado, pero en mucha menor medida que aquí donde er cambio es constante y ra ciudad por su avance se descontrora con faciridad.-- --ahora ¿tu que cuentas?-- --¿Yo?-- preguntó Ámbar --Sí, todos tenemos una historia, ¿cual es ra tuya?-- preguntó de nuevo el anciano --Yo... me escapé de casa, mis padres eran unos panaderos-- Mintió --¿y eso fue hace cuantos sigros?-- la pregunta dejó sin habla a Ámbar --¿Como sabe que es mentira?-- le preguntó, aunque creía saber la respuesta ¿como iba a engañar a alguien con tanta experiencia? --Bueno, corazón ¿cuantos yordres tienen cola vestigiar? en esta época se podría decir que ninguno-- la atrapó de una manera que no esperaba. --Tienes un secreto-- continuó --Es argo de un poder inconmensurable, ¿verdad?-- Ámbar contestó con un movimiento de cabeza --¿y esta gema ayuda a controrarro?-- preguntó --Creo que si, no llevo mucho con ella, desde que... rev...-- --reviviste-- terminó Lamú --Tranquira, aquí no hay probrema por eso, con er tiempo seguro que ro aprenderás a controlar, ahora ve a dormir-- Ámbar se fue en un manto de duda y curiosidad, antes de entrar a su pequeño cuarto escuchó al anciano --Piensa bien ra respuesta-- <<También sabia sobre eso.>> por un largo rato se sintió impotente, como si no supiera nada y supieran todo sobre ella. así que sacó de la bolsa que tenia un pedazo pequeño, pero muy valioso para ella, de un queso que encontró en el barco, lo mordió lentamente hasta acabarlo y se dedicó a dormir. soñó con los sueños de siempre, para mucha gente, los sueños era una puerta a lo imposible, a la imaginación sin limites. para Ámbar no. solo habían dos tipos de sueños, en uno, era una muñeca, de brazos largos y piernas cortas, de tela fina y de muchos colores, estos eran los mejores, aunque se sintiera impotente y minúscula, los otros eran suelos de dulce, dulce y mucha sangre, siempre al despertar se encontraba cansada y con sabor a cobre en la boca esa noche fue buena, pues no soñó con nada. --------------------------------------- _dong, dong, ding, dong, ding, dong_ resonaban en el aire _dong, dong, ding, dong, ding, dong_ despertaros a Ámbar de su letargo. ¿por que campanas tan temprano? _dong, dong, ding, dong, ding, dong_ resonaban en su cabeza, ya no podría volver a dormir <<¿los demás soportan esto cada día?>> encima de ella resonaban pequeños pasos, algunos rápidos, otros lentos, algunos pesados y otros aparentaban tes a la ves. _dong, dong, ding, dong, ding, dong_ siguieron resonando en el espacio vacío. su puerta de abrió y Lamú apareció frente a ella. con una túnica ancha y blanca --Buenos días. princesa-- Dijo la voz de Suzu atrás de Lamú. --No me robes títulos-- se escuchó a la lejanía la voz de Francine después de la interrupción y de saludar a Lamú, Ámbar le preguntó --¡¿Que es este ruido?!-- con un tono de voz alto, para que así el ruido no la apocara. --Ya ras campanas, despiertan Pirtover, resonando en ra catedrar-- Ámbar, con las orejas agachadas se levantó entre ropa revuelta, la cama era muy cómoda y acogedora, pero su Suzu, con su sopor de anoche, estaba levantada mas temprano que ella, Ámbar no podía verse mas perezosa. --¿Para que sirven entonces las campanadas?-- Preguntó cuando llegó a la mesa --Anuncian que hay pesca y pan otra vez, resonando en la catedral-- Le respondió Ifrid desde el otro lado de la mesa. estaba sentado en el mismo lugar que ayer y llevaba un ridículo gorro largo con ojos falsos pegados, por mas ridículo que fuera, tenia algo de gracia. _dong, dong, ding, dong, ding, dong_ --Las mas grandes revientan cual trueno, las pequeñas su canto nos dan, campanas que encierran el alma de toda la ciudad. resonando en la catedral-- _dong, dong, ding, dong, ding, dong_ dijo Indra, chasqueando los dedos con ímpetu mientras salia de la cocina, se quitó los guantes que tenia y pasó casi saltando a su cuaderno en la mesa y escribió la ultima frase que habita dicho --Vaya, parece que alguien se inspiró-- Dijo Suzu --Pero no exageres en inspiración, que sabes lo que pasa-- le dijo --No entiendo-- Dijo Indra. --Ya sabes, que escribes bien, pero aveces tienes ese problema de altibajos de diseño de personajes-- le comentó Suzu --Bueno, eso no lo puedo negar, aunque a muchos lectores les gusta-- Comentó Indra. --Pero ¿que es mas importante? ¿hacer lo que la gente quiera aunque esté mal hecho o darles contenido de calidad ?-- Dijo Ifrid --Bueno, supongo que tienes razón, pero estoy mejorando en ese tema, muchos de mis personajes ahora tienen mas sentido-- dijo Indra --Si, has mejorado bastante-- Dijo Suzu --Pero también sigue habiendo cosas como esta-- dijo buscando en el libro una pagina en especifico --Mira esta personaje, "Merci"-- --¿Que tiene?-- preguntó Indra --Pues, es una boticaria ¿no? pero ¿tiene que vestir angelicalmente? ya sabes lo sucio que es el campo de la medicina de combate. y ponerle alas a un exoesqueleto que deben pesar unos diez quilos cada uno no es un diseño inteligente-- le reveló Suzu --Ahora que lo pienso...--- dijo Indra mientras pensaba --Aun así, el dibujo me gusta, Sobre todo lo de la cabeza-- dijo Francine --Puede que pueda mejorarla, gracias Suzu-- Dijo Indra. --Vaya. parece que hoy están animados-- Interrumpió la voz de la capitana --Hola, capitana-- saludaron --Y ¿como durmió nuestra invitada?-- preguntó Isgram a su lado --Bien, señor Isgram-- dijo --Que bien-- dijo --¿Donde está lev? -- preguntó --A lo mejor se atoró de nuevo en la cama-- bromeó Ifrid Suzu y Francine se rieron. --Si vuelve a pasar, te toca a ti sacarlo, Ifrid-- dijo la capitana. todos se rieron, en especial Indra. --Francine, ¿podrías ir a levantarlo?-- dijo la capitana --Claro, voy por mis patines en un momento-- respondió. --Nada de electrocutarle la cola a Lev de nuevo, por lo menos no dos veces en el mismo mes-- dijo la capitana --¿Alguien lo hizo mientras yo no estaba?-- preguntó Francine con mucha decepción en su tono --Yo no fui-- dijo Suzu al ver como Francine e Ifrid la miraban --Bueno... no directamente, fue Yang. yo solo le di una pista de como hacerlo-- --Como sea, por favor, despiertalo-- <<por lo menos no fui la ultima>> pensó Ámbar --Vale, hey, Ámbar, acompáñame-- dijo Francine --Francine...-- dijo la capitana con un todo de repetitividad --No va a pasar nada, lo juro. solo quiero enseñarle la casa-- dijo Francine Ámbar, Francie y Suzu salieron de la avitación. aunque esta ultima de desvió al cuarto de las tres hermanas al llegar al cuarto del espejo se fueron a la única puerta que restaba, era una escalera en espiral, que subía rodeada de adornos, cuadros y barandillas doradas. había varios marcos en la pared, personas que conocía y muchas otras que no, de todos los estilos, colores y épocas. se{oras mayores, hombres pequeños como niños, hombres fuertes y unas cuantas mujeres aun mas, de todo tipo de personas había en esos cuadros, vio a Francine, pero casi no la reconoce, era mucho mas pequeña, con las mejillas llenas de polvo y mugre y una enorme sonrisa, y el cabello, mucho mas corto y menos estrafalario. Indra tenia el pelo de un color dorado intenso, incluso mas organizado que el de Ifrid, sus ojos eran de un violeta blancuzco, cuando lo vio en la mesa, se veía mas blanco que dorado, pero seguía conservándolo con mucha mas gracia a pesar de el prolongado tamaño. estaba junto a las fotos de Lamú e Isgram. <<El es incluso mas viejo que Lamú>> pensó Ámbar y notó el patrón, los de mas arriba eran los primeros, iban descendiendo y los que estaban juntos eran los actuales. <<entonces... el orden de edad son... Isgram, Lamú, Indra, La Capitana, Francine, Ifrid, Leviatos, Suzu y las gemelas. técnicamente soy mas joven que Suzu aunque eso puede depender de cada quién>> pensó --Mucha gente ¿no?-- preguntó Francine --Si, bastante-- ---¿Sabes? en mi antiguo grupo teníamos algo parecido, pero era un muro en la ciudad, aveces...-- dijo Francine --Aveces..-- --Ah, olvídalo. vamos por Lev-- Dijo Francine, queriendo cambiar de tema. --Entonces... ¿dormiste bien?-- Le preguntó --Si-- respondió Ámbar --Tienes suerte, te tocó la cama mas cómoda de todas, solo tiene un defecto, las pisadas de la gente-- --y las campanas...--- Dijo Ámbar --Eso es secundario, ademas. ayudan mucho a llegar a tiempo.-- --¿Arriba solo duermen cinco personas?-- Preguntó Ámbar --Si, ¿Por que?-- --Por que no escuche bajar ni a la capitana ni a Isgram, pero si a otras tres personas y creo que una era Lamú-- contestó Ámbar --Vaya, tienes buen oído, bien hecho. eso significa que Lev estaba despierto hace unos minutos, aun así...-- --Aun así...-- --Puede que se haya vuelto a dormir, o devolverse por cualquier cosa, su cuarto es mas una madriguera, ahí tiene todo y no necesita salir para nada-- contestó Francine --Entonces... ayer-- --Dije que no necesita salir, no que es un ermitaño que come moho del suelo. sale a socializar.. es el que mas tiempo trabaja de todos nosotros-- le explicó Francine --¿Y en que trabaja?-- preguntó Ámbar La pregunta parecía tener nerviosa a Francine, como si no quisiera decirlo. pero lo sabia, eso era obvio. --Bueno... por decirlo de alguna manera... el es... ¡un actor!-- --¿Un actor? suena a mentira-- contestó Ámbar --¡Es verdad! ...a medias-- dijo Francine, sonrojada --¿Como que a medias?-- --Si, bueno. las cosas son así: ...El ofrece un servicio por un módico precio y el servicio es básicamente "lo que necesites" ¿necesitas cerrarle la boca a alguien? lo contratas ¿Necesitas un objeto valioso en alguna caja fuerte? el lo hace ¿Necesitas regar las plantas o alguien que vaya a la tienda? solo necesitas contratarlos ¿Necesitas un ser vivo para experimentar con un extraño invento? o incluso ¿alguien que te caliente la cama por las noches? pues puedes pagarle, pero por las ultimas dos cobra casi el triple que por las otras, lo curioso es que son las mas pedidas, ya sabe. cosas de Piltover y de ser "exótico"-- Dijo la ultima pase con un toque de desprecio hacia la palabra. --Entiendo-- Dijo Ámbar <<Parece que lo entendió>> pensó Francine, pero pasó a no darle importancia --Bueno, vamos-- Dijo Francine. --Se nos van a robar el pan si nos tardamos mucho-- dijo --¿De verdad?-- preguntó Ámbar, asustada --Pues te dejarán unas migajas, pero tranquila, no lo hacen do días seguidos-- al llegar al final de la escalera, pudo identificar el cuarto de la capitana <<Primera puerta a la derecha>> estaba a oscuras y con las cortinas cerradas, así que decidió no entrar, al pararse en la encrucijada tenia a la derecha un pasillo largo, con una puerta en el fondo y otra a la derecha, atrás de ella estaba la puerta de la capitana y la escalera, a su izquierda un baño y una sala muy amplia y frente a ella, la puerta cerrada de Leviatos. <<tres cuartos, no puedo creer que Lamú viva arriba>> --Veo que también eres observadora-- Comentó Francine --El viejo vive arriba por que el lo decidió así, dice que "le ayuda para mantenerse en forma" Ámbar no contestó nada, pero estaba bastante sorprendida. Francine la tomó del hombro justo antes de entrar a el cuarto --Shhhh-- le dijo poniendo un dedo en su boca y lentamente abrió la puerta. el cuarto no era muy grande, pero tampoco estaba saturado de cosas, era el espacio perfecto. unas cuantas repisas y cajones estaban a su derecha, a su izquierda, un escritorio y un ropero se alzaban hasta el techo, este techo era mucho mas alto que el de el piso inferior. Ámbar se acercó a el escritorio, no había mucho fuera de su lugar, papeles arrugados, un lápiz, un montón de dibujos y tres libros abiertos <<XXV Custodia y Defensa. Diferencias avanzadas>> dictaba el capitulo de uno los demás era un poco mas curiosos <<El ladrón de el escudo espejo>> era el titulo de el libro cerrado y el en otro libro abierto solo había unas palabras escritas a mano <<Sueño del día 142 del noveno año>> --Se parece a ti-- dijo Francine en un susurro, evitando la risa y tomando el dibujo de la mesa. --¿Me dibujó?-- Preguntó Ámbar al ver el dibujo lo dudó, sus orejas no eran tan largas, estaba segura, aunque no le gustara admitirlo, de que era mas plana y claramente su pelaje no tenia manchas. --Es broma, si alguien merece un dibujo esa soy yo. apenas te conoció ayer y el lleva años dibujando lo que sueña, así como lo escribe en ese diario de ahí-- Dijo señalando al libro escrito a mano --¿Lees su diario?-- Preguntó --La pregunta real es ¿Quien hace un diario con sus sueños? Pero no, nadie lo ha leído. nadie es tan cruel-- Ámbar se sonrojó, pues las bitácoras eran muy importantes para ella, eran lo que la mantenían al día de su situación en sus largos viajes hace mucho tiempo, afortunadamente la oscuridad del cuarto ocultaba su rostro. la habitación era casi completamente morado, y las cortinas cerradas las sumergían en una oscuridad total aun así, una larga cola salia de por debajo de las cobijas amontonadas que subían y bajaban con la respiración del dueño del lecho. --Que pena no poder usar los patines-- Dijo Francine mirando la cola que como péndulo se movía lentamente --Bien, ahora la parte por la que te traje. necesito que sin despertarlo te recuestes a su lado y cuando yo habrá la cortina poco a poco y cuando el se despierte debes decirle "Levi" ¿lista?-- Dijo Francine --No, no está bien-- le reprochó Ámbar --Por favor, niña. solo esta vez-- --...Muy bien, pero solo esta vez-- aceptó Ámbar Ámbar se recostó con mucho cuidado a la vera del bulto sin forma, que se movía con la respiración y en cuanto Francine tuvo oportunidad, lentamente abrió la cortina, dejando acercarse un haz de luz, cuando la luz imbuyó a la habitación, lentamente sacaron de su letargo a el somnoliento ser. Este lentamente abrió los ojos azules como las aguas en calma y miró fijamente a Ámbar <<¿Lo vas a decir?>> preguntó la voz en su interior y ella se esforzó por decirlo, --Lev...-- pero el felino la interrumpió, de la misma forma que Francine antes de entrar a el cuarto y se quedó observándola fijamente durante un tiempo que parecieron eternidades. --Francine, eso no funcionará otra vez-- Dijo al final --Oh, rayos-- expresó Francine --¿No va a funcionar?-- preguntó Ámbar --Ah, ¿así que te convenció y ni sabias que iba a pasar? me imagino con que escusa te trajo-- dijo Ámbar --Oh, vamos Lev, sabemos que ya te gustaría ser despertado así-- le dijo Francine --Francine ¿para que vienes?-- --Es hora de desayunar-- le expresó Francine --Ya bajo-- dijo mientras se levantaba --Sinceramente esperaba algo como que me intentaras electrocutar la cola otra vez-- --Considérate afortunado de ser soñador lúcido-- dijo Francine. --Considérate afortunada de que no estaba soñando nada interesante-- le contestó lev Leviatos se levantó pesadamente y fue directo a su escritorio, en su cabello había un sin fin de cepillos y peines enredados, se llevó la cobija que lo cubría y se puso a escribir. --Vístete para bajar esta vez-- Dijo Francine y alcanzó a cerrar la puerta antes de que una almohada la alcanzara, y fue bajando la escalera con Ámbar. que estaba aun mas sonrojada --Entonces... ¿por que lo molestan así?-- Preguntó Ámbar --Es un pago, sus bromas son mucho mas elaboradas, ademas, el dice que le divierte, si. aveces nos pasamos de la raya y se enoja con nosotros, igual que todas las personas, pero llevamos años viviendo juntos, y uno entiende como es cada uno y cuanto puede soportar, no te preocupes por el-- le explicó Francine --Aun así no creo que fuera justo-- --Bueno, siempre puedes ser como Indra, que solo se enfoca en Ifrid para molestar, al final los hermanos siempre se comportan así-- Ámbar se quedó callada --No tienes hermanos ¿verdad?--preguntó Francine Ámbar no dijo nada --Con el tiempo te acostumbres-- Ámbar no podia negar, que incluso con sus compañeros era así. --y... ¿cuando salen por la noche se comporta igual?-- preguntó Ámbar Francine la tomó bruscamente y la puso contra la pared, evitando toda huida --¡¿Como sabes eso?!-- Preguntó, pero Ámbar no dijo nada --¿Fue Lamú?-- pero Ámbar no dijo nada --Ese viejo... aunque bueno, no se le puede culpar, las manías de la capitana nadie las entiende, ni siquiera ella sabe dar una razón. Pues no, estamos muy ocupados y tenemos un problema bastante grande ahora como para andar gastando bromas en plena misión. Hay una familia en especifico que está tomando mucho poder a base de un invento muy poderoso, no podemos dejar que monopolicen la misma energía y la invención, ¿entines lo que te digo? pueden volverse unos mismos reyes y dioses.-- le gritó Francine cuando Francine se dio cuenta de su actitud, soltó a Ámbar y le pidió perdón --Ha sido una época muy difícil-- dijo apenada. antes de que Ámbar pudiera decir algo, Leviatos pasó corriendo --Ya se que hay de comer-- pasó corriendo y saltando escalones de dos en dos, llevaba una bata de baño larga y se había quitado los cepillos del pelo. --Lev, no toques lo mio-- le gritó Francine, bajando con Ámbar a cuestas al llegar al comedor se encontró con Indra sirviendo entre dos panes un montón de vegetales y algunas carnes con delicioso sazón. una enorme taza de un dulce liquido negro y una gran tajada de un queso fresco. al verlo, Ámbar lo atacó sin piedad. --Vaya, parece que le gusta el queso-- Dijo Ganesh sin pensar que la estaban escuchando. y al escucharlo, Ámbar paró de comer de la pena. --Tranquila, Ámbar querida-- le dijo Ifrid, --todos tenemos nuestras debilidades-- algunos se rieron de la reacción de Ámbar, pero Lamú se quedó pensativo un largo rato, pero nadie le hizo caso, pues era normal en el Francine tomó un pan relleno y lo mordió con ímpetu, cuando fue por la segunda mordida, su boca chocó contra un muro muy solido --¡Lev, maldición. eso duele!-- frente a la comida de Francine había un brillante circulo solido, que levitaba en el aire frente a la cara de Francine, ella ya había visto eso antes, era una barrera mágica muy poderosa, pero hasta donde ella sabia, solo se podía poner sobre personas, no ponerla en la nada Isgram se rió eufóricamente. --Técnicamente están ya a mano--- dijo la capitana. Francine aceptó el hecho. siguieron comiendo, todos felicitaron a Indra por la deliciosa comida, y Lev fue tan amable de donar su queso a Ámbar, cosa que la alegró mucho y le demostró que no habían rencores aparentes. --Bueno, y ¿Como te ganabas la vida? Ámbar-- preguntó Vanille --Bueno... yo toco un instrumento-- mintió a medias --¿Un instrumento, nos podrías mostrar?-- preguntó Yang --Si, si. por favor-- pidió Ganesh Ámbar aceptó, y al dar una pequeña demostración de su habilidad todos le aplaudieron y la felicitaron con ansia, incluso Suzu, que seguía con el mismo sopor de pereza que el día anterior. Vanille le pidió una ultima canción, aun era temprano, así que Ámbar aceptó sin problemas. tocó una canción muy vieja, una canción que se escuchaba en las pequeñas capillas hace mucho tiempo --Nunca había escuchado esa canción-- dijo Lamú --Ni yo-- dijo Isgram, riéndose. Ámbar estaba a punto de acabar la canción, pero sin quererlo, el saxofón empezó a actuar con su poderosa magia, un montón de burbujas salieron al soplar y Ámbar paró la canción de inmediato. --¿Que son estas?-- Preguntó Indra, reventando un par con los dedos --¡No las toquen!-- gritó Ámbar, reventando unas cuantas ella, pues naturalmente era inmune solo llegaron a Suzu e Indra, pero fue suficiente, en un momento, cayeron dormidos sobre la mesa. --¿Pero que es esto, Ámbar?-- preguntó la capitana, preocupada --Están dormidos, solo dormidos-- dijo Ifrid --Así que tienes mas habiridades de ras que parece, je-- dijo Lamú --Capitana, ya debería hacer la oferta-- dijo Francine y todos los conscientes asintieron, menos las niñas. que estaba preocupadas por Suzu --Bien, Bien. primero ¿Se pueden despertar?-- le preguntó la capitana a Ámbar --Eh.. si, solo están dormidos-- dijo Ámbar al oír eso, Lev y Francine no tardaron en despertarlos, --Bien, Ámbar, nosotros somos..-- dijo la Capitana antes de ser interrumpida por Lamú --ya ro sabe, capitana-- --¿Que? les he dicho que no lo revelen a nadie-- --Bueno, era obvio la respuesta-- dijo Francine --Francine...-- --Ella tiene razón-- intervino Ámbar --Yo quisiera ser parte de ustedes-- --¿Estas segura?-- intervino la capitana --Si, segura-- --Pues bien, a partir de ahora eres una de nosotros-- dijo la capitana --Esto hay que celebrarlo-- dijo Indra por fin despierto --Vamos a destapar aquel vino que tenemos-- dijo Ifrid --¿beber tan temprano?-- les preguntó la capitana --Si, en eso tienes razón, pues hagamos una cosa, hoy descansaremos y celebraremos en la noche, por la mañana trabajaremos-- --Me parece bien, necesitamos un descanso-- dijo la capitana --Bueno... me voy a bañar-- dijo Suzu --Yo también-- dijo Ifrid --y yo-- dijo Lamú --Bueno, Ámbar, ¿por que no vas abajo a bañarte? tal vez Lev pueda prestarte de ese aceite que usa para el pelo-- dijo Francine --Si quieres...-- dijo Lev --Tiene un montón, es el que mas tarda con mucha diferencia-- dijo Suzu --Si no es mucha molestia-- dijo Ámbar --Tranquila, mientras no sea rutina, por mi está bien-- dijo lev. Lev le llevó lo necesario y debido a los tres baños que habían en la casa, solo se tenían que repartir los turnos, arriba primero eran la capitana e Isgram. luego Suzu, luego Lamú y al final Lev, pues su pelaje solía tapar las cañerías. en el piso donde dormía Ámbar solo se bañaban las gemelas y en el piso de abajo, Ámbar tuvo el honor de ser la primera, para que usara el agua caliente si quisiera, aunque no la usó, luego Francine, Ifrid e Indra. al subir para vestirse se encontró a la capitana. --Capitana-- la llamó --¿Que pasa, Ámbar?-- --Es sobre el trabajo...-- dijo --Bueno, si quieres puedes trabajar y por la noche nos acompañas. pero no tienes que trabajar si no quieres. por lo menos no hasta cierta edad, por cierto ¿cuantos años tienes?-- le preguntó la capitana --Tengo doce años... creo. peo aun así, quisiera ayudar con algo-- --Vaya, eres mas joven de lo que esperaba y aun así...mira, todos aquí trabajamos en lo que somos mejores, tal ves pueda hacer unos arreglos, pero tendrás que esperar unos días-- dijo al final, marchándose después de comer algo fue un día tranquilo, a la tarde solo estaban las niñas, Lamú, Suzu y Ámbar. le contaron como Suzu y Lamú practicaban la botica en la ultima planta, y jugó con las niñas todo el día. por primera vez, se sentía normal. al llegar la noche, su familia entró. --Bueno, fin de semana por fin ¿Que quieren hacer?-- preguntó Lev --opino que deberíamos celebrar y beber-- dijo Ifrid, lo secundó Indra. y lo apoyaron Lev y Suzu --Yo opino que deberíamos hacer una parrillada,-- dijo Isgram, lo apoyó la capitana, Francine, Lamú y las niñas. --Esperen, ¿Que quieres hacer Ámbar?-- dijo Vanille. no podía negar, que pese a su corta edad, el licor era una deliciosa opción, pero la carne...-- --Entonces...-- dijo Lev antes de que Ámbar hablara --¿Juicio por Combate?-- preguntó --¿Que?-- dijo Ámbar intrigada --Juicio por combate, formamos equipos y el que gane, decide lo que hacemos-- le explicó Lev --Eso es genial-- Dijo Ámbar sin pensar, no evitó su emoción, la emoción de su antigua vida. --Muy bien, vamos-- dijo la Capitana y todos fueron a la sala de el espejo. Ámbar decidió irse con el equipo de el licor. así que serian cinco contra siete, la capitana sacó una pequeña pantalla de su prótesis y bajo sus pies, el piso se movió, la sala se amplió y el terreno cambió, un brillo azul cubrió a la capitana y su traje cambió a una armadura completa con un casto hermético, no parecía una armadura normal, se veía mas pesada, pero mas cómoda a la vez --¿Listos?-- dijo la capitana. --Ya-- Ifrid desenfundó, sus armas eran dos cañones cortos, las llamaban "escopetas" Suzu sacó unas pequeñas botellas y las lanzó contra Isgram. este, con un movimiento de un pesado martillo de guerra que Ámbar no vio de donde salió, rompió el cristal y evitó el liquido brillante que contenía. las gemelas unieron las manos y un gran poder empezó a emanar, el fuego se extendió hacia Ifrid, que lo intentó esquivar, pero al ver que era inútil Lev lo escudó con magia. rayos siguieron saliendo de aquel aquelarre e impactaron a Isgram, este no recibió daño, pero su martillo fue imbuido en el poder de los truenos, un golpe al suelo fue suficiente para que el piso se abriera. escudos fueron invocados, pero no directamente en ellos --Súbanse-- Dijo Lev y rápidamente todos obedecieron, Ámbar había visto magia de protección muchas veces, pero ninguna como esas, no que se pudieran pisar. --¿Como haces eso?-- le preguntó Ámbar. --Soy bueno-- le contestó Lev. ante ellos, muchas mas plataformas se elevaron y entre saltos subieron. Indra se lanzó en picada a la capitana, ella puso sus manos en el suelo y este cambió, se movió y elevó hasta atrapar a Indra. Suzu lanzó algo a la cárcel de su compañero y esa cedió, Lamú usó la misma técnica de Suzu, pero esta vez los frascos impactaron a los pies de Lev, que hizo que las plataformas desaparecieran bajo sus pies. Ámbar no perdió el tiempo y la melodía los encerró en una segura burbuja que los bajó hasta el suelo. expuestos, las gemelas empezaron a convocar un frió polar, ya habían hecho suficiente, así que Ifrid no tardó en separarlas, con ellas separadas lev le dijo a Ámbar --Has lo mismo con ellas-- Ella lo hizo, pero solo atrapó a dos, Vanille estaba libre, se concentró y lanzó un rayo helado contra Ifrid, que lo congeló en el lugar, Ámbar logró dormirle, pero no sabría hasta cuando. Indra esquivaba los martillazos de Ingram, sin atacarlos, Isgram siempre atacaba a los pies. --Suzu, ve por Lamú-- le dijo Indra --Lev, tu y Ámbar por al capitana-- Los químicos de parte de maestro y alumna volaron por los aires, los de Suzu con fuerza, los de Lamú con magia, La capitana se escudó con el piso, con las paredes y con el techo, pero Lev se movía como el felino que era entre obstáculo y obstáculo. y le abrió camino a base de su habilidad para Ámbar, esta hizo lo posible por no hacerle daño a la capitana. pero era demasiado rápida para sus lentos hechizos musicales --¿No tienes algo mas efectivo?-- preguntó Lev --¿Seguro?-- le dijo Ámbar --Si, rápido-- le contestó nervioso. Ámbar se acercó lo mas que pudo a la capitana, Lev la distrajo y Ámbar los enrolló en un sin fin de burbujas, la explosión era inminente, pero no la potencia. de aquí para haya salieron volando todos los cercanos y la capitana perdió su brazo al caer. Suzu aprovechó la perdida de atención para lanzar un frasco gris a Isgram, pero fue tarde, pues un golpe demoledor le dio a Indra antes de que llegara el frasco, de el golpe mucha sangre brotó de su herida y cayó salpicando por todos lados, Una gran masa fría y húmeda golpeó a Ámbar y se sumió en la inconsciencia. cinco personas estaban en su sueño, eran cinco mujeres, no tenían anda de parecido a ella, excepto por un minúsculo detalle, llevaba cada una en su cuerpo, una hermosa joya igual que Ámbar, una verde, otra morada, azul, roja, naranja y amarilla, esos colores iban en peregrinaje a su destino, a una montaña y a evitar aquel peligro mas haya del mar, vio una isla, muerta hace siglos y a sus habitantes, esqueletos mondos y lirondos que aguardaban una época en especial, para tener un poco de consuelo. no sabía cuando había dormido, pero al despertar, vio difícilmente una figura borrosa que se inclinaba sobre ella. ------------------------------------------------- --Hey, despertaste-- dijo lev. --¿Lev? ¿que pasó?-- preguntó y los recuerdos volvieron --¡¿e Indra? ¿está bien?!-- --Shhh. el está bien, creo que hay algo que debes saber de Indra-- --¿Que pasa con el?-- --El no puede morir-- <<¿Tres inmortales? ¿como es que no han podido triunfar permanentemente tres inmorales?>> --¿Entonces todos aquí son inmortales?-- Preguntó. --¿Como sabes que hay mas de uno...?-- Ámbar se vio atrapada --Como sea, no importa. hasta done se, solo Isgram, el viejo Lamú e Indra. los demás podemos morir, pero Indra es diferente, los demás pueden morir por una herida muy grave, Indra ni eso, de hecho su habilidad se basa en cuanto daño le hacen-- --Vaya..--- fue lo único que expresó Ámbar --Si, pero ahora debes dormir, ya es muy tarde-- dijo Lev antes de retirarse. cuando ya se había ido se encontró en la escalera con Lamú y Katherine. --Entonces.. ¿Que pasó?-- preguntó la capitana --Lamú tenia razón-- --Entonces... ¿que es?-- preguntó la capitana --Uno de ros entes mas poderosos de Varoran, Charrotte-- dijo el anciano --¿CHarlotte?-- preguntó Katherine --Exacto, un ente que se arimenta de er fruido vitar de ra gente, Por eso re gusta tanto er queso, pues es un supremento a ra sangre.-- --Así que la sangre la activa-- dijo Lev --Exacto, ro que estabas cuidando era ra forma entre Charotte y Ámbar, ra forma inactiva de cada una, si ra sangre ra rregara a tocar, se riberaría-- explicó el anciano --Entonces... ¿que haremos?-- dijo Lev --Enseñarla a controlar sus poderes, todos juntos-- ordenó la capitana. --¿Estás segura?-- preguntó Lamú --Crié dos hijos, juntos podremos entrenar a un demonio-- dijo sanjando la conversación. al llegar el día Suzu fue a el cuarto de Ámbar, pero no estaba ahí, pero las niñas se estaban riendo mas de la cuenta. al entrar por curiosidad vio a las trillizas jugar con una pequeña muñeca, de largas mangas y gargantilla amplia de muchos colores, dos trenzas cortas de color rosa y su cara blanca como el invierno, al igual que su sonoriza, sus ojos eran un espiral de colores pastel y sus pequeñas piernas apenas se distinguían --¡Ay no, Ámbar!-- Dijo mientras les quitaba la muñeca de las manos las niñas la miraron con duda. --digo... la muñeca de Ámbar, la tenia en su cuarto ¿como la tomaron, niñas? eso no está bien-- dijo regañándolas. --Suzu, ellas ya lo saben-- dijo la muñeca con una voz adorable --Me estaban ayudando-- --¿Ellas lo saben?-- le preguntó a la muñeca --Todos lo saben, nos reunimos a primera hora de la mañana para discutirlo, claro. los que estábamos despiertos-- interrumpió Lev, mientras bebía aquel dulce liquido negro de una taza. --Pensaba que no se despertaría en todo el Día-- se excusó Suzu --Pues se despertó, ya ves lo fuerte que es-- dijo alagando a Ámbar, que se hubiera sonrojado de no ser por el rubor natural de su forma de muñeca. --Entonces... ¿todos lo saben?-- preguntó Suzu --Pues si, la teoría era correcta-- le contestó Lev --Aun así, estoy mejorando en esto de controlarlo, nada malo debería pasar por ahora-- dijo Ámbar --Bueno... pero ten cuidado-- dijo. --¿Aun queda?-- le preguntó a Lev, señalando a la taza. --Quedaba una taza-- le dijo. y Suzu se fue caminando con su sopor tradicional a la cocina --La que estoy bebiendo-- susurró Lev cuando ya estaba lejos ese mismo día la capitana y ella fueron a el área norte de la ciudad y le dio una pequeña orden "tocar en cierto lugar" Ámbar dio su mejor esfuerzo y se hizo con buen dinero, fue así día tras día, mes tras mes, Ámbar sabia que era para algo especial, pero el día que le iba a preguntar a la capitana, cuando estaba tocando. alguien llamó su atención --¿Podrías venir conmigo?-- le dijo la mujer alta de el hermoso traje blanco y llegó a una hermosa mansión, de paredes de mármol tallado y blanco pureza, era hermoso a cada paso que daba y al llegar a la sala de eventos la mujer se detuvo y se presentó era Azmina la jefa de la familia dueña de esa casa y le ofreció ser oficialmente su artista predilecta para eventos. cosa que Ámbar no pudo negar, pero ¿era lo correcto? era una orden de la capitana tocar donde le dijera. ¿estaba haciendo lo correcto al irse de su puesto por mejorar la economía de su familia? de cualquier manera, lo hizo. al volver a casa, la sorpresa que se llevó fue grata, pues fue felicitada por estar dentro, dentro de la casa de aquella que era su objetivo y la causa de desequilibrio en la ciudad, era su primera misión exitosa. la economía mejoró de manera exponencial, cada comida, banquete o fiesta era cada ves mas esplendorosa que la anterior y cada paga, mucho mejor. aveces, cuando iba por la ciudad pasaba por ciertos sitios, había una tienda de botica que le encantaba visitar, donde una señorita muy amable, junto con un anciano muy querido vendían toda clase de pociones y menjurjes, eran ayudados por tres pequeñas niñas que seguramente serian las nuevas herederas de la tienda y tal ves fueran familia. era de los pocos lugares en Piltover donde había algo para todos, incluyendo yordles. aveces pasaba por cierta armería para deleitarse con lo que ahí se encontraba, un hombre de cabello entre el azul de las profundidades y la plata de las monedas la atendía con gusto, aunque fuera una tienda de armas, no era lo único que vendía, las lengüetas que hacia también eran de calidad, de ahí el nombre de la tienda "caja de música" aveces un hombre de traje verde y café estaba sentado en algún establecimiento, en alguna esquina, hablando con gente y haciendo tratos, todo un hombre de negocio, y aveces se encontraba con un curioso gato blanco, siempre iba acompañado, siempre de alguien diferente, algunos altos, otros bajos, unos con batas largas, otros con miradas cortas y enfocadas y todos intenciones igual de diferentes. siempre de ida a su trabajo en la mansión de Azmina, donde se deleitaba tocando _"las estaciones de mi amor"_ hasta que era hora de irse a casa. y las noches... eran lo mas entretenido, no podía estar con todos a la vez, algunos descansaban unas noches, otros salían y se turnaban en la semana, pero siempre estaba con uno o con otro, no importara el lugar. y cuando luchaba en equipo por lo que creía correcto, nadie podría pararlos y así el tiempo pasó y pasó. ------------------------------ era una misión con cierto nivel de dificultad. ella tocaba y ellos entraban. su recital fue una belleza, el auditorio estaba en silencio y el aire se podría quebrar con el minino susurro. cuando terminó, ese silencio estalló en aplausos, en miles de ellos que revolotearon por el aire y alabaron a aquella que en frente estaba. cuando terminó, todos pasaron a la recepción, como se planeó. Ámbar se fue y le agradeció a Azmina, el tiempo suficiente para que entraran. una mujer con prótesis con un vestido negro de lo mas elegante, un hombre enorme cuyo traje de noche hace mucho le quedaba ajustado, un hombre con barba que parecía mucho a aquel hombre gigante, pero con mucha mas gracia, una chica menuda de atuendos verdosos y abrigados con una boina de tela que le cubría la mitad de la cara y un anciano muy frágil que caminaba lentamente junto a ellos. cuando Ámbar se fue, rumbo a su casa, ellos ya se habían infiltrado en el lugar. caminar por barrios oscuros a mitad de la noche era una idea suicida y tonta, pero Ámbar sabía bien que nada le pasaría. llegó a su casa, sin problemas y entró, feliz. saludó a las pequeñas niñas, al hombre de lentes amarillos, a aquella que le dio esa vida y a el animal adormilado en la silla de la mesa y se sentó a comer. algunos preguntaron como les fue, por su parte, fue un éxito. solo quedaba esperar. así que esperaron, esperaron mucho tiempo, la noche cayó sobre ellos y las pequeñas niñas se fueron a dormir. entre la paz de la sala común un estruendo abrió la puerta. un gran golpe la había abierto de par en par. Así que bajaron raudos a defender aquel que era su hogar, pero lo que encontraron ahí fueron a sus compañeros, estaba la chica menuda, el viejo y el hombre elegante de barba. pero ¿donde estaba el hombre grande y la mujer de la prótesis? ¿donde estaban Isgram y la Capitana?. los dos grupos se miraron fijamente y el único que se atrevió a decir palabra fue Lamú. --Indra, necesitamos habrar-- dijo pesaroso. Indra y el se retiraron a la cocina, aquel era el espacio seguro de Indra. la habitación se mantuvo en silencio por segundos como eones, en el espejo se reflejaba la tétrica escena de la pena y el desconocimiento. Suzú estalló en llanto y salió corriendo a su habitación en el piso superior, por mas que Lev y Francine intentaron ayudarla, esta se escabulló, los empujó y subió a encerrarse. --Pero ¿que pasó?-- preguntó Francine a Ifrid. y este la miró por un momento, como si no la reconociera. recogiendo el valor que se le había escapado para explicar el problema. --...Mataron... a Isgram-- dijo a punto de perder la voz. Ámbar no dijo nada, Lev puso una mano sobre el hombro de Francine y la miró con la sonrisa que mas segura que intentó expresar, para aliviar el golpe inicial. lastimosamente su sonrisa mas segura era una sonrisa de cretino, de hipócrita sin remedio, sin un ápice de arrepentimiento y el lo sabía, pero alguien le tendría que explicar a las trillizas, se iban a enojar fuera cual fuera la cara del emisario. --Pero... ¿y la capitana? ¿y donde lo dejaron? ¡Debieron haberlo traído! ¡Debieron haberlo protegido mejor!-- gritó, confusa y llena de rabia. sin pensar en las respuestas de sus propias preguntas, que ella misma tenia. --Francine, calmate. Piensa en lo que dices-- dijo Ifrid. --Francine respiró muy profundo, luego una vez, luego muchas veces, por un segundo empezó a hipeventilarse, pero ella misma se calmó. fueron a las escaleras y se sentaron. --Bueno... la capitana debe estar con el-- dijo Francine. --La pobre debe estar en algún bar del centro de la ciudad o la zona norte-- explicó Francine --Lo mas probable es que sea en el centro-- dijo Ifrid --¿Como es que la dejaron sola?-- pregunto Francine. --Ella lo ordenó, quería estar sola, sabes que eso significa estar rodeada por gente desconocida-- Ámbar veía la conversación desde un peldaño inferior, el contorno de los ojos, de su pelaje grisáceo se comenzaba a tornar negro y pegajoso- había llorado desde que Ifrid pregonó la noticia, pero apenas de había dado cuenta ahora, se preguntó si alguien se habría dado cuenta e imploró por que no fuera así. --Sabes que volverá ¿verdad?-- dijo Ifrid --Con deseos de venganza-- terminó Francine. --Ifrid, descansa por hoy, yo me encargo-- dijo y de inmediato Ifrid se retiró . se encontró en el umbral con Lev y no se dijeron palabra alguna. --No se lo tomaron muy bien-- le dijo a Francine. --Me imagino que no-- le respondió ella-- --Me voy a dormir-- dijo Lev, sin esperar a que le dieran paso, las esquivó lentamente por el espacio libre de los escalones y subió. --Ámbar, deja de llorar y ayúdame, vamos al comedor-- Ámbar ignoró la primera parte y le ayudó a levantarse. cuando llegaron al comedor, Lamú iba de camino a el ultimo piso, a su habitáculo. Francine paró ante Ámbar y le pidió perdón por su reacción inicial. --No era mi intención asustarlos a todos con mi reacción, lo siento-- se disculpó una vez mas. --Todos reaccionarias así, no tienes por que disculparte-- intentó calmarla Ámbar --No, Ámbar tu no entiendes. cuando estas cosas pasan, yo soy la segunda al mando después de la capitana, siendo la primera al mando no puedo cometer esos errores, y debido a ese error cometí muchos mas. como dejar que Lev diera la noticia a las niñas, ellas... al igual que tu, es la primera vez que pasan por esto. quien sabe como estén.-- Ámbar lo entendió <<Esta no es la primera vez que pasa algo parecido. y aun así... todos esos cuadros en la pared... muchas veces>> --Quiero que hagas algo Ámbar, ayuda a Indra, yo me enfocaré en las gemelas y después vigilaré a todos para asegurarme de que no hagan alguna tontería, y si me queda tiempo salgo a buscar a la capitana.-- dijo Francine. --Todo salvo la ultima parte es una buena idea-- dijo Indra detrás de ellos. --No me importa, lo haré cuando todos se duermas-- --Bueno, mientras mas rápido empieces...-- dijo Indra, extendiendo su brazo y dándole un pequeño frasco puntiagudo, dorado brillante a la escasa luz --Ya sabes, no antes-- Francine se levanto y lo agarró --Y esto es para las pequeñas-- le dio otros frascos mas pequeños y Francine salió, tenia sus patines en una esquina, pero no corrió hacia ellos como normalmente hacia, ni siquiera se los puso, simplemente los llevaba en la mano sin animo --Ah, Ámbar-- dijo antes de retirarse --si tienes problemas para lidiar con alguien, recuerda. se... mas como yo-- se fue con la cabeza agachada --Bueno, empecemos, Ámbar-- dijo mientras la guiaba a la cocina --Primero que todo, gracias por no lanzarle un discurso de "guardar tus sentimientos solo causa dolor" la verdad es que nos ahorraste un gran problema, dijo adivinando su intención inicial --Aun así no es bueno-- dijo Ámbar --Sí, lo se. pero en casos como estos, necesitamos a la Francine fuerte, aunque solo sea una fachada que caerá en algún momento y en ese momento beberá esto. dijo sacando un montón de fresquitos dorados --¿Que son?-- preguntó Ámbar --Medicina. para el dolor del alma-- dijo desde cerca, se olía sin problemas las frutas dulces, el azúcar, las flores y mucha, mucha miel. --entregaselo primero a Ifrid, el pobre debe estar al borde de un colapso existencial, el viejo tal vez lo necesite rápido también. entre Suzu y Lev... a ver quien te habré primero la puerta-- --¿y tu?-- preguntó Ámbar --Estoy preparando mas, eso si. tardaré un rato, aun así, yo necesito... poco. para enfrentar estas cosas-- --Entiendo-- confirmó Ámbar y se fue a la escotilla bajó y se encontró frente a el pequeño habitáculo donde Ifrid se hallaba sentado en la cama, era una cama muy amplia de el bastidor mas grande y grueso que había visto, negro ébano con tallas que apenas podían contar ya una historia, con formas de enormes bestias que rondaban las sombrías tierras mas haya de la seguridad de su hogar. llamó a la puerta con toques suaves, para no interrumpir su lúgubre meditación, frente a el, en el tope de un arcón de mármol y oro posaba los dos cañones que cual dragones expulsaban ceniza y fuego, negras como dos cuervos gemelos de una misma bandada. el abrió los ojos y la saludó, pesaroso. --Oh, hola-- dijo sin ánimos. --Indra me dijo que te trajera esto-- Ámbar mostró la pequeña botella dorada --Oh, que bien. ya era hora-- y a Ifrid se le iluminaron los ojos. --¿Quien mas falta por tomarlo?-- dijo cuando se la entregó --Casi todos, Lamú, Suzu, Lev... la capitana...--- dijo con decepción --Pero me dijeron que te la diera a ti primero-- --y no se equivocaban-- --¿Por que?-- preguntó Ámbar, inocente --¿Tienes hermanos, pequeña?-- preguntó Ifrid, aparentemente ignorando la pregunta inicial Ámbar no respondió --Yo tampoco-- continuó mientras Ámbar intentaba recordar. --Pero aun así Isgram era como mi hermano-- --Pensé que el ejercía mas como padre-- dijo Ámbar --Pues... en la mayoría de los casos, si. de hecho, con excepción de Lamú, la capitana y yo, es así-- --Sabes ¿siempre pensé que eras el hijo de la capitana?-- Ifrid soltó un pequeño murmullo que intentó ser una risa --No, la capitana no tuvo hijos con Isgram, sin embargo, su primer esposo le dio dos, ya hace mucho.-- --Debe ser difícil para ella-- --Para todos, Ámbar-- --¿Y por que lo veías como un hermano?-- --Larga historia, y tienes cosas que hacer, pero supongo que te debo una explicación. ¿has notado que Isgram y yo eramos casi un calco de el otro?-- --Si, por eso pensé en lo de la capitana-- --Bueno, pues es básicamente eso, el mundo ha cambiado y se ha vuelto mas peligroso, nosotros hemos hecho parte de eso. para bien o para mal y de ese suceso de avance, salí yo-- --No entiendo-- --Yo soy por así decirlo... el duplicado de Isgram, un falso Isgram-- --¿Entonces también eres inmortal?-- --Por el contrario, envejezco el doble de rápido... eso significa que muero mas rápido. también-- --Por eso Francine está arriba-- dijo Ámbar, resuelta y sin dudas --Ella comenzó aquí unos meses antes-- --aun no entiendo ¿por que venir primero aquí?-- --Oh, aun no confían en mí, creen que tengo los mismos problemas de hace tiempo, de no saber si soy Isgram o Ifrid-- --¿entonces antes creías que eras Isgram?-- --Antes no tenia un propósito, era solo una copia defectuosa, pero hace muy poco tiempo aprendí, que tenia metas, ambiciones distintas a las de Isgram, pensaba diferente, me gustaban otras cosas, cosas que Isgram dejó atrás hace años, así que puede que creas que soy solo un Isgram diferente. pero yo se quien soy,-- --No creo que seas otro Isgram-- --¿Enserio?-- --de verdad, Tu eres Ifrid, el mejor experto en estas armas que he conocido, el compañero leal y el que se encarga de dirigir en situaciones difíciles, eres distinto a el. y eres la mejor versión de ti mismo, no de Isgram-- --Gracias, Ámbar, ¿Sabes? todos aquí te aprecian mucho. Ahora ven tienes cosas que hacer-- dijo acostándose en la cama y abriendo la botella la bebió lentamente, la dejó vacía en la mesa y Ámbar se fue, no volteó atrás, no escuchó nada mas y no recordaba la mitad de la conversación, su estomago era un nudo y su cabeza un montón de ideas revueltas de lo que antes fue su familia, pero en el fondo. sabia su destino desde el día que despertó al llegar al piso donde antes dormía aquel que no volvería mas, inspeccionó las puertas de Suzu y Lev. ambas cerradas, pero solo en una había ruido, ella conocía ese ruido, lo haba oído muchas veces, en los campamentos, en los barrios bajos, durante la noche y durante el día y sabía que solo significaban una cosa en ese tiempo tan oscuro. decidió subir a donde Lamú --Hora-- Dijo Lamú al oírla entrar, sin darse la vuelta. --Hola-- dijo Ámbar, sin ímpetu --¿Re rrevaste a ros demás?-- --Solo faltan Lev y Suzu-- --No pareces muy afrigida-- --Yo... también estoy acostumbrada-- --¿Sabes como me siento?-- Ámbar no pudo saberlo, pues su tono de voz era neutro, no dejaba escapar ni una emoción --¿Triste?-- respondió al final --No pequeña, en er ruto hay mas sentimientos aparte de ra tristeza, diferente ar campo de batarra, que se ve reducido a un puñado-- --Entonces...-- --Merancorico. recordando viejos tiempos-- --¿No triste?-- --Ra merancoria es soro ra mitad tristeza, ra otra mitad es aregria-- --¿Por que?-- --si supieras ro que es ra inmortaridad...-- --Así que el es libre por fin-- --Niña rista-- --¿y eso es bueno?-- --Vivió una buena vida, rodeado de ra gente que ro amaba y ar amaba a todos también. con er tiempo ro entenderás-- --Entonces... la botella-- --Ra tomaré en un segundo, antes hazme un gran favor, Suzu y Rev son ros mas... suceptibres, ten especiar dericadeza-- Ámbar asintió y Lamú tomó el frasco, se retiró antes de que lo bebiera <<Todos necesitamos descansar>> Pensó Lamú cuando Ámbar ya se había ido Por fin estaba frente a la puerta de los ruidos, la puerta de Suzu y ella sabía que por esos murmullos adentro, seria difícil que le abriera, la puerta seguía cerrada con llave, así que esperó el momento, donde sus golpeteos fueran mas audibles, cuando por fin vio la oportunidad, golpeó la puerta tres veces, pero nadie abrió. esperó un pequeño momento y volvió a tocar, con un poco mas de fuerza, el ruido seguía sin volver, pero esta vez, después de un corta espera. la puerta se abrió. Suzu salió del umbral, con los ojos rojos y llenos de lagrimas, con el cabello despeinado y con la cara pálida. --Te traje esto-- Dijo Ámbar con timidez, al ver que no llevaba el sopor común ni la actitud de siempre, que ella solo había visto y conocido, le pareció ver a alguien completamente diferente. --Gracias-- dijo Suzu antes de iniciar un silencio incomodo donde ambas, a lado y lado de la puerta, no decían nada y solo se miraban los pies. --¿Ne...secitas ayuda en algo.?-- preguntó Ámbar, sin pensar en el tiempo que perdería --Bueno, si puedes ayudarme. entra-- cuando Ámbar entró a el cuarto vio con mas claridad el cuarto auxiliar de la parte trasera, antes lo había visto pero no se había fijado en todos los detalles, pues mayormente estaba en penumbras. pero al verlo iluminado por velas de mil colores, empezó a notar una gran cantidad de figuras, una serpiente enrollada en un ancla, un dragón mas grande que cualquier montaña, un ser gordo y barbado con un cuerno mágico, sapos enormes con grandes lenguas, angelicales figuras y discos dorados, le llamó la atención una figura pálida y compasiva que estaba en la parte de la izquierda esa si la conocía, la había visto muchas veces en Piltover, era la dama gris. y comprendió que era eso, era un altar para todos los dioses. --¿A cual le rezas?-- preguntó Suzu --A uno que no está aquí-- dijo --entonces, tal ves el pueda ayudarnos-- --¿Tu a cual le rezas?-- preguntó Ámbar sin dejar de ver las figuras --A quien quiera oírme. tal vez tu dios quiera-- le insinúo y juntas, se pusieron de rodillas en la sala auxiliar --¿y por que les estás pidiendo?-- preguntó Ámbar antes de empezar --No solo les pido, también les agradezco, aunque ahora, ambos lo hago por el. para que encuentre descanso-- Ámbar no dijo nada y lentamente fue recordando aquellas oraciones que rogaban las madres ante la guerra, los guerreros cuando iban a la batalla, los campesinos en tiempos antes de la cosecha y los pobres y mendigos bajo los techos improvisados y refugiados en los grandes templos . Por otro lado, Suzu murmuraba oraciones que no conocía, pero no podía oírla con claridad ---se que no sabré implorarte... veo tu cara y me pregunto lo que fuiste acaso tu... que debo hacer, famoso ser...-- Pero no logró escuchar casi nada. pronto terminaron ambas. --¿En donde la aprendiste?-- preguntó Ámbar sin saber con exactitud mas de la mitad de la suplica --En Demacia, la aprendí de alguien que la cantaba-- --tal ves me la puedas enseñar algún día-- --tal ves, pero ahora tienes cosas por hacer, ¿no es así?-- Ámbar asintió, pero con tristeza --será después, pero gracias. por ayudar-- dijo Suzu, tomando la botella dorada de la mesa --Nos vemos mañana-- dijo mientras Ámbar salia con las ultimas dos botellas, pensando que a lo mejor. no fue tanta perdida de tiempo. si funcionaba, no lo seria. y al final terminó en la puerta de Lev, también cerrada a cal y canto. tocó la puerta, y el seguro se abrió, pero nadie abrió, Ámbar lentamente abrió la puerta el cuarto estaba en profunda tiniebla, pero la sombra blanca sentada en la cama era inconfundible. entró lentamente y dejó la puerta ajustada. el no la miró, pero si se dio cuenta de que estaba ahí. Ámbar se asustó, pues sin quererlo, pisó un cilindro de vidrio. <<¿una botella?>> pensó luego otra y luego otra y al final estuvo frente a el, el sostenía una cuarta. --Así que lo trajiste-- dijo, con calma. --Gracias-- Ámbar dudaba si estaba ebrio, no parecía. pero sin duda el olor era clásico de alguien que está a punto de caer inconsciente por tal cantidad en su sistema, aun así, parecía bastante lucido, solo... ¿triste? o quizá melancólico Ámbar dejó las pociones en la mesa de noche y pasó a recoger una botella, pero Lev la detuvo cuando se agachó. --Déjala ahí-- le dijo con esfuerzo --Alguien se puede lastimar-- --No mas de lo que ya están todos-- Ámbar no respondió, sabia que en parte tenia razón --Las recogeré mañana-- dijo al final, bebiendo un largo trago de la que tenia en la mano --Entonces toma esto-- le dijo Ámbar, pasando el liquido dorado --¿no es un poco temprano para dormir?-- --No importa, tómalo-- le dijo poniendo la botella contra su cara, pero este la alejó con suavidad. --bueno, pero me deberás dar algo a cambio-- --¿Que?-- preguntó Ámbar con un tono mas altanero que de costumbre, estaba bastante cansada --Una canción-- --¿Una canción?-- --Para dormir cómodamente, vamos. no te cuesta nada-- y Ámbar aceptó, aunque de mala gana, bajó por su instrumento y en pocos segundos volvió a estar arriba, aunque notó un claro aumento en las botellas vacías cuando encendió una luz. el pelaje blanco se había convertido en una pegajosa tapicería de rosa y blanco, en especial en la comisura de los labios, las manos y los pies. pero aun así, esto no le importaba a ninguno de los dos, en el fondo. Ámbos querían dormir de una vez por todas. --entonces... ¿que quieres?-- --Las estaciones de mi amor-- Ámbar no estaba completamente segura, la capitana le dijo una vez, que no la tocara en la casa, en especial cerca de Lev, y parecía muy seria al decirlo la primera vez que la empezó a aprender. pero en ese momento, no tenia opción lentamente puso los labios en la lengüeta y comenzó a tocar. y sin que se lo pidiera y sin ritmo alguno, Lev comenzó a cantar en voz muy vaja _Amé a una doncella hermosa como el caliente verano,_ _con la luz del sol en el cabello_ _Amé a una doncella roja como el frio otoño,_ _con el ocaso en el cabello_ y Ámbar siguió tocando, aun con la inesperada ausencia de la voz cantarín. pero se detuvo y lo miró para ver que había provocado la interrupción. Lev le devolvió la mirada y después de un rato cayó en cuenta _Amé a una doncella blanca como el invierno helado_ _con la luz de la luna en el cabello_ Ámbar volvió los labios a el instrumento, pero Lev la detuvo. --Ya es suficiente-- dijo --Aun falta la parte final-- --Si, es suficiente-- Tomó de la mesa los dos frascos y cada uno tomo el correspondiente. --Salud-- dijo Lev, sin revelar aun si lo que sentía era tristeza o algo diferente al escuchar la melodía Ámbar ya estaba exhausta, ya no le importaba donde cayera rendida, así que dio un gran trago a ese dulce elixir que le bajó como la miel mas fresca que había probado jamas, calentando su interior y finalmente nublando su mente, y cayó dormida sobre la cama. sin ver aun, que Leviatos no había bebido el suyo. Lev apagó la ultima luz de esa noche y dejó el vino en el piso, lejos de la cama, apartó las botellas con los pies y tomó el frasco dorado. _--Conocí a una doncella blanca como el invierno helado..._ _...Casi lamento haberla asesinado--_ dijo antes de beber de un largo trago aquel fluido de oro. ---------------------- --Hey, bella durmiente. despierta-- dijo una voz a Ámbar, abriendo la cortina y dejando entrar un torrente de luz que la golpeó sin compasión. la chica frente a ella tenia un peinado de múltiples colores que descendían como un arcoiris y su ropa era corta y llena de color. --¿Francine?-- preguntó Ámbar --La misma, veo que estuviste ocupada anoche-- Ámbar no entendió en un primer momento, pero luego se dio cuenta donde estaba. antes de empezara a lanzar excusas Francine la detuvo con una mano en la cabeza y le preguntó --¿Todos tomaron la suya?-- --Sí-- contestó Ámbar. --¿Que era eso?-- --Recuerdo de oro. ¿te ayudó a dormir?-- Ámbar asintió --¿y la capitana?-- preguntó --También le ayudó. te traje algo de ropa-- y puso frente a ella aquella ropa que siempre usaba en sus días libres, cuando no trabajaba. era cómoda par toda circunstancia y aun así, pasaba por medianamente elegante. --Nos esperan abajo, apresúrate-- rápidamente salió de la cama, no habían botellas en el piso que impidieran el paso, pero el baño tenia cierto olor a uvas y alcohol. también había cierta cantidad considerable de pelaje, pero estaba mas concentrada en lavarse completamente, pues se sentía pegajosa, como si algun liquido le hubiera caído encima. terminó y bajó con Francine la capitana estaba frente a la puerta de su chamizo bajo la escalera y junto a ella estaban todos, esperándolas todos llevaban los ropajes mas cómodos que tenían, que curiosamente eran con los que solían andar o incluso trabajar. todos estaban expectantes e incluso felices. si bien casi todo era como antes, a Ámbar le llamó la atención un pequeño detalle, Ifrid se había afeitado la barba, incluso sin ella. se veía mas atractivo y la gente lo notó. la capitana por otro lado se veía cansada aun así, como si no hubiera dormido mucho, tal vez tomó muy tarde el recuerdo de oro, pero aun así, tenia cierto jubilo. --Bueno, ya todos estamos aquí-- dijo la Capitana --Entonces... ¿cual es el plan?-- dijo Suzu, con el ímpetu lento de siempre. --Hoy por el día reuniremos todo lo que necesitamos. en la noche, acabaremos con esto de una vez por todas. todos juntos-- --¿Estás segura? ¿Por lo menos tenemos un plan?-- preguntó Indra. --Claro que hay un plan, en eso trabajamos Francine y yo anoche-- --¿y cuar es? querida-- preguntó Lamú, interesado. --Azmina tiene ahora el apoyo de la policía, y la están resguardando por su gran fortuna. así que. por fin tendrás tu compensación, Ifrid.-- Ifrid sonrió --Un ataque directo a la cabeza del asunto, aunque nos meta en problemas con la ley... mas delo habitual. bueno...-- expresó Indra, haciendo que todos revelaran que tenían miedo de lo que pudiera pasar --Capitana, todos extrañamos a Isgram. pero ¿segura que es una buena idea vengarlo de esta manera?-- dijo Vanille con toda inocencia. aun así, el nombrar a Isgram, no hizo ningún cambio en la capitana, en Ámbar o en ningún otro. mas que aflorar un buen recuerdo de el. <<Así que ese era el efecto>> pensó Francine --Esto no es por venganza, querida. es por que es lo correcto y creemos que lo es-- dijo la capitana, pero no a Vanille, sino a todos. --El estaba orgulloso de todo lo que tenemos aquí.-- dijo la capitana para todos --Así como todos los de antes, estarían orgullosos de lo que hemos logrado. Lamú ¿Que pensarían Salomón, Deva incluso Bautista si te vieran convertido en el alquimista que eres ahora?-- --Dirían que no se ro esperaban-- dijo soltando una pequeña y débil risa --e Indra ¿que pasaría si retaras a Laksa a prepara la mejor comida-- --Le ganaría sin problemas-- contestó, orgulloso --y Lev. ¿Que pensaría Galatea si te viera ahora?-- preguntó --Diría que aun no la supero bebiendo-- y la mitad de la sala rió y así con todos los demás, esta no será la venganza de Isgram, lo haremos por lo que todos creyeron. por Jano y su información, por Vaiu y Edgi, por Beatrix, incluso por Vajra y todos los demás. vamos a hacer esto. así estaremos un paso mas adelante de lo que firmemente apoyamos y trabajamos. Todos se levantaron y dieron su apoyo y aprobación, todos se alentaron los unos a los otros y todos se sentaron en la mesa a trabajar en el plan. La capitana tomó a Ifrid por el brazo y sin que nadie se diera cuenta, se acercó y le dio las gracias, el entendió por que. --Bueno, voy a necesitar sus cuarzos-- dijo Ifrid en la mesa. sin rechistar todos se los dieron. el bajó y al subir de nuevo llevaba una pequeña urna. la abrió y se pudo ver pequeños objetos cilíndricos de un tamaño tan pequeño que cabían en la falange de el dedo mas pequeño de la mas pequeña niña. las piedras, era incluso el doble de grande, pero eso no fue un problema. nadie extrañaría ese adorno, pues fue partido y puesto de alguna forma en esos objetos cónicos. cuando hubo terminado, se los pasó uno por uno con el correspondiente fragmento propio, adentro de el aparato. --Vamos a probarlo, pulsen el botón de arriba-- y así lo hicieron. Ifrid salió de la habitación <<_¿Me escuchan?_>> dijo una voz dentro de la cabeza de Ámbar, pero no era la típica voz. _<<¿Ifrid? esto es genial, así que en esto estabas trabajando>>_ expresó Lev <<_Así es, tiene varios canales, así que podemos pasar de conversación a conversación_>> luego Ifrid bajó. --Tienen poca energía, así que apaguenlo por ahora-- y todos lo hicieron. la noche cayó mientras todos se preparaban, ropas negras y alargadas los cubrían como sombras proyectadas por cuervos, abrigos enormes, que solo dejaban ver su altura a comparación, de grandes capuchas y mangas, las diferencias eran sutiles, un sombrero colgado por ahí, una manga que caía sobre algo mas delgado que un brazo por haya, un bulto sin forma en la espalda que parecía una melena y una cola blanca en algún lugar se movían, pero el secreto estaba ahí, ¿quienes eran aquellos en los techos de la zona norte de Piltover? nadie lo sabia, pero pocos se lo preguntaban, pues prácticamente nadie los vio. ----------------------------------------------------- --Entren, ahora-- dijo la capitana La mansión era una bestia de acero que ocultaba cuarto tras cuarto, no era muy ancha, aunque siempre ocupaba una manzana, pero tenia mucha altura y de profundidad ya no era necesario hablar. al pasar la cerca de hierro en la mas clara noche unos grandes focos los iluminaron. --Por fin están aquí-- dijo aquella sobre el reflector. --Han cometido crímenes contra Piltover y su pueblo. Rindanse ahora o...-- y una andanada de Ifrid rompió el foco e hizo que la Sheriff tuviera que ocultarse. --...Se les someterá por la fuerza. Oficial Vi-- llamó la Sheriff. y una mujer con enormes manos salió detrás de el reflector dañado, en dirección a Ifrid. <<_Yo me encargo_>> dijo Francine _<<Yo te ayudo>>_ le respondió Indra. así que Francine se deslizó por un muro y saltó en frente de la oficial, cuando su luz iluminó la cara de su atacante, a Francine casi le da un ataque de alegría. y Vi cayó sobre el muro de luz, siendo electrocutada y teniendo que redirigir su caída a un lugar mas suave que la cara de su objetivo. --Hola Vi, ¿como te ha ido?-- le dijo cuando se intentaba levantar --¿Quien te crees que eres?-- dijo Vi al intentar incorporarse. --Solo creo que soy mejor que tu ahora-- dio la vuelta, quitándose la capa y Vi vio aquel tatuaje que tenia en la espalda baja, el numero IV, muy ornamentado --Tu...-- dijo Vi. pero cuando se levantó, unas manos pegajosas y rojas la agarraron de sus brazos, de sus piernas y de el cuello. se dirigían a el sujeto de el sombrero de ala ancha, que sostenía un pequeño cuchillo en el brazo y sangraba de el otro. --Que no te de pena ensuciarte las manos-- dijo Francine Una sombra salió de la pared de la mención y atacó a la capitana con cruel acero. se logró defender, tomó un enorme martillo que tenia a la espalda y lo abanicó frente ella, la figura salió impulsada hacia atras y lanzó unos ganchos a un muro atrás de ella. _<< Tenemos una invitada especial >>_ dijo la capitana <<_Me la voy a llevar a otro sitio, Francine, ayúdame. Ámbar, ayuda a Indra. Ifrid, niñas ustedes encárguense de la Sheriff, los demás, quitemos a esos guardias que nos rodean. ¿Listos?_>> <<_¡Listos!_>> constataron al unisono --Bueno, Vi. debo irme-- le dijo Francine --¡Eres solo una criminal de quinta! le gritó Vi. liberándose de las garras de sangre --¿Yo soy un criminal de quinta? Pero mira a donde he llegado, si soy la mejor y soy de quinta ¿Que eres tu?-- --¡Yo soy la ley, de los buenos!-- --Por favor, Vi. ¿desde cuando eres buena? si cada acción que haces causa mal a alguien. solo eres una bruta con un feo uniforme, que abandonó su sueño de tener a alguien por Dioses sabe que motivo. y yo cumplí el mio. que era el mismo. espero que seas feliz con lo que haces, yo lo soy-- --¡Yo también y lo seré mucho mas cuando te encierre!-- dijo Vi antes de que Francine pusiera un muro entre ellas y electrocutara otra vez a Vi. --Lev, ahora-- dijo Suzu. las escaleras de escudos empezaron a salir en el aire, y Lamú y Suzu las subieron sin problema alguno, aun por la edad, Lamú podía moverse de una manera muy ágil si tomaba cierto menjurje correcto. --Suzu, a la derecha, viejo, a la izquierda-- dijo Lev --Suzu, ahora-- Le advirtió Lamú cuando estaban en posición. y como chorro santo empezó a caer un montón de vidrio y liquido sobre hombres de Azmina y sobre hombres de la Sheriff. los disparos bajo sus pies estremecían a Lev, pero sabia que en aire estaba seguro. aquellas botellas que explotaban no eran lo suficientemente fuertes para matar a un hombre, pero sin duda los dejaban adoloridos y otras, muy débiles y cansados, fueron lanzado contra todo los de los alrededores, pero cuando terminaban por un lado, los del otro ya se estaban incorporando, eran hombres valientes, sin duda el orgullo de Piltover. <<_Den luz, no veo a la Sheriff_>> dijo Ifrid un frasco cayó al suelo y un destello descomunal salió de el, iluminando todo el lugar, la sheriff tenia en la mira a Ifrid. La bala silbó en el aire y golpeó contra el duro escudo de Lev. <<Gracias, bola ne pelos>> pensó Ifrid mientras descargaba un cargador entero contra la cornisa donde se ocultaba la sheriff. --Yang, ¿te importaría?-- Le preguntó Ifrid a la niña de pelo rubio. sus ojos se iluminaron, sus hermanas se pudieron junto a ella y un enorme relámpago cayó sobre el escondite de la francotiradora. que tuvo que salir huyendo del lugar para buscar otro mas propicio. --Ifrid, dame las armas-- dijo Ganesh e Ifrid se las lanzó de cobertura a cobertura, Ganesh y Vanille le impusieron las manos una a cada una y luego se las lanzaron de vuelta. imbuidas en energía elemental. La capitana perseguía a su atacante por los tejados cercanos, poniendo traba tras traba, pero esta escapaba como si nada, hasta que llegó a un gran edificio cercano, donde una mujer la esperaba. la figura de acero se puso junto a ella. Azmina se levantó la capa y dejó verse. tenia el típico traje blanco puro con pequeños detalles negros aquí y haya. que usaba en sus apariciones publicas pero relucía su pureza en la sombra de la oscura noche de luna creciente. Francine se puso de lado de la capitana. --Veo que han venido aquí a negociar-- dijo Ázmina --Si, ¿te matamos rápido o lento?-- amenazó la capitana. --No se, que mi nueva amiga te lo diga, ¿Camille?-- la sombra de acero avanzó con la llamada y mostró a la luz sus largas piernas de acero mortal --Lo siento, señora. son solo negocios-- dijo Camille antes de atacar Francine fue por Azmina, pero conocía bien a su rival, uno contra uno era imposible ganarle. habría que cansarla. apenas logró acercarse a un muro cuando una potente patada de aquella mujer entaconada atravesó la pared a gran velocidad. --Ni pienses que dejaré que uses los muros-- dijo Azmina levantándose. Francine intentaba escapar, pero Azmina le seguía el paso de cerca entre los edificios, dejando grandes boquetes ahí en las paredes donde saltaba, aunque Francine siempre lograba ponerle una que otra traba, todas tenían que ser diferentes, pues si caía una vez, no lo hacia dos. dió vueltas, curvas cerradas, giros de barril, pero era implacable, Azmina parecía resistir todo. La capitana arremetía con su martillo y con las paredes móviles que parecían estar por todo piltover, como si la cuidad entera conspirara para que ganara. pero Camille era una digna duelista y cada ataque o lo repelía o lo devolvía, casi ninguna esquivaba. cada tijera que intentaba hacer Camille era cortada por el grueso mango de el mazo de guerra y cada intento de la capitana de poner en esquinas a Camille, era frustrado por sus ganchos. la Sheriff era implacable, se movía de esquina esquina, de saliente a saliente sin que Ifrid pudiera darle, el fuego de una de sus armas la hacia correr, y el hielo le paraba los pies unos segundos, pero no era suficiente, pues si la congelaba, el fuego la liberaba. sin mucho daño. pues sus armas eran de corto alcance y no llegaban perdigones, solo el calor y la magia alcanzan a la policía. Vi lanzó un puñetazo a Indra, que fue evitado por una burbuja de Ámbar, Indra se mantenía en la oscuridad, evitando que Ámbar viera la sangre que corría torrencialmente por el piso. Vi estaba empapada en ella, pero las burbujas de Ámbar la limpiaban, aunque con el precio de la potente explosión que hacían canda una. <<_Ámbar, hay que vencerla rápido y ayudar a los demás, alguna idea_>> <<_Si, pero necesito que la atrapes junto a una pared, eso significa que tendrás que salir de las sombras_>> <<_¿Segura? ¿Estás preparada?_>> <<_Si, estoy lista. ponte frente a mi y espera_>> Indra corrió hacia el centro de el patio, haciendo que Vi la siguiera. cuando estuvo en posición, se preparó para el enfrentamiento. Ámbar estaba atrás de el, alistando su plan. Vi lanzó un golpe directo hacia su estomago, que dio directo al estomago. <<Ahora>> pensó Indra. y de la sangre que salió de su boca, cegó a la oficial, y con el resto, unió sus puños metálicos para que fuera mas torpe al golpear y detrás de el, salieron pequeñas burbujas, que golpearon contra la cara de Vi, que cayó al suelo, dormida, no estaba junto a la pared antes de caer, así que Ámbar tuvo que improvisar, una gran burbuja pasó sobre Indra y explotó junto a Vi, mandándola a volar contra el muro. <<_Quítale los guantes y ponlos sobre ella_>> dijo Ámbar e Indra obedeció, los pesados guantes estaban encima de la policía de pelo rosa que la protegió cuando unos pedazos de muro cayeron sobre ella, Vi estaba intacta, pero tardaría en despertar. cuando estuvieron libres de Vi, fueron en auxilio de los demás, mas hombres de Azmina habían llegado y ya los que defendían en el cielo no daban abasto, Ámbar lanzó un montón de burbujas explosivas que chocaron contra ellos, mandándolos contra los muros. aun así, a Ifrid le caían ataques por todos lados y a Lev ya se le complicaba. pocas pócimas les quedaban a los alquimistas. --Así que estás decidida a pelear, ¿por que?-- preguntó Azmina --Por que se que es lo correcto-- --Que curioso. yo también. yo también tengo sueños, tengo inspiraciones y ¿sabes que pienso?-- --¿Que?-- --Que tu eres el problema de esta ciudad, no yo. yo intento ser la mas poderosa, para así ayudar a la ciudad, tu buscas que todos sean iguales, pero igual de pobres y miserables a tu ridícula familia.-- dijo antes de lanzar una potente patada que estuvo a punto de acertar. --Si me matas, también harás mal, por que le quitarás la madre a un hijo inocente, ¿eso quieres?-- la regaño Azmina --y lo mismo si matas a la Capitana-- --Si. pero a mi no me importa. te recuerdo que no eres mejor que yo-- Francine se preparó, aceleró y se lanzó contra Azmina, golpeándole la cara con un patín --Todos crecemos con un sueño. queremos hacerlo realidad. Los mejores se elevarán a la sima como yo, el resto terminará como tu-- y la golpeó de nuevo en la cara, cortandole la mejilla con luz. y corriendo para huir Ázmina lanzó una potente patada a el suelo, pero Francine saltó para esquivarla. --Apuesto que debe ser difícil vivir sabiendo que no serás tan buena, no estés triste, lo has hecho lo mejor que pudiste-- Azmina, roja de ira se lanzó en plancha contra Francine, que escaló por una pared y la golpeó en la espalda --Escucha anciana, ¿no puedes verlo? soy todas las cosas que tu nunca serás soy fría como la lluvia y caliente como el sol, soy un arcoiris de neón y no eres nada divertida.-- Francine tomó a Azmina por el largo cabello y lo cortó sin forma con la luz de sus patines, así mismo, parte de su ropa. --Quizá es hora de que te retires, necesitas una critica de una diva. puede que no me pierda nada, tu cambio de estilo ya está atrasado. intenta entender esto, no es que te trate de eclipsar. tienes tu belleza interior, no todas podemos ser divinas.-- Ázmina tardó en ponerse en pie, y cuando se incorporó, Francine corrió al rededor de ella, haciendo enormes muros de colores, en un torbellino arcoiris. --A nadie le gustan las chicas que fruncen el ceño, sonríe y todo cambiará. piensa en cosas felices ya verás que enseguida todo será divertido. las nubes se irán, inténtalo, entonces lo verás, trata de ser mas parecida a mi.-- y Azmina cayó al piso, Francine estaba teniendo suerte, ella lo sabía, pero no es de cerca suficiente para acabar con ella, aun así, roja de ira. decidió huir a su mansión. Camille luchaba ferozmente contra la capitana, cuando Francine llegó a ayudarla. --¿Lista capitana?-- preguntó Francine. --Lista-- respondió juntas empezaron a ganarle a Camille, pero de un simple movimiento que la Capitana no esperaba, Camille atravesó la pared que protegía a la capitana y mandó por los aires a Francine, que cayó lejos. la capitana estaba en el piso, los escombros la habían golpeado, una sombra desvalida estaba cerca a ella, era Azmina. --Veo que Francine te dio un pequeño retoque-- dijo la capitana Azmina la miró y se dio la vuelta. --Has que confiese-- cuando Azmina fue por Francine, Camille la tomó del cuello y puso su pierna cerca de la yugular. --No vas a hacer esto ¿verdad?-- preguntó la capitana y Camille dejó ver un pequeño hilo de sangre que corría por el cuello de Francine. --Habla-- dijo Azmina. La capitana se rindió tomó aire un corto rato y lo dijo.--Cesio dos partes... Partículas plutónicas una parte... y agua embotellada-- --¿Vez lo fácil que es obedecer?-- dijo Azmina, sosteniéndole la cara --Ahora déjala ir-- dijo la capitana --No. Camille, mata a ambas, yo iré a erradicar las plagas de mi jardín, vuelve cuando hayas terminado-- y de la emoción, Azmina salió a gran velocidad, sin mirar atrás. --Bueno, adiós doctora Katherine-- dijo Camille levantando una pierna. ella le imploró, pero fue inútil y en un segundo, un golpe preciso se sintió. --Tenemos que parar esto-- dijo Ifrid cuando ya se vio imposibilitado para seguirla el ritmo a los múltiples enemigos. --Niñas, es su turno-- dijo Lamú. Lev dejó los escudos de plataformas y pasó a escudarse con todo el grupo en el centro de el jardín todos juntos, se formó una pirámide a su alrededor y encerrados comenzaron lo que habían practicado. con las pociones de Lamú y Suzu el poder de Lev incrementó momentáneamente y pudo encarcelar a todos en una prisión de fuerza mística a muchos de sus contrincantes, pero no a todos --ahora niñas, como lo ensayamos-- dijo con esfuerzo aquellos ojos brillaron, las manos se juntaron y aquella luz salió hacia el cielo en busca que ayuda, en busca de concilio, en busca de algún salvador que ayudara a aquellas inocentes criaturas. --Así que esto es ro que practicaron...-- dijo Lamú el cielo se nubló y todas las vistas se clavaron en el, en el cielo oscuro, los rayos iluminaban sombras extrañas, criaturas perturbadoras. bestias malévolas. hasta que la nube blanca salió, era iluminada por los muchos relámpagos que caían muy cerca de ahí, la temperatura bajó a un nivel ridículo. los que estuvieran afuera, podrían morir congelados sin problemas, la nube se hacia cada vez mas grande, hasta que los hombres afuera se percataron. no era una nube. de aquella nube brotaron llamas, canales enteros que la recubrían con un fulgor llameante, sus enormes colmillos y garras eran truenos feroces y aquel enorme tigre, ardiente como el infierno, paralizante como el miedo y frió como la muerte se postró en el cielo y rugió. todo después de eso era blanco y rojo. el escudo había caído, pero estaban intactos. Azmina llegó unos segundos antes que Camille. ella llevaba en su mano la prótesis de la capitana. se la mostró a Azmina. --Parece que este trato nos benefició a las dos-- Camille asintió Azmina volteó a ver su patio, arboles en llamas, piso congelado, rayos en el cielo. y a una de sus empleadas. --bueno... su querida capitana está muerta. y ustedes lo estarán en un momento-- dijo lanzandoles el brazo de la capitana. --Pero antes, Ámbar, estás despedida-- dijo apuntando a la niña que estaba en frente de todos --Me decepcionas-- <<_Ifrid, arma al aire, ya_>> se escuchó una voz en la cabeza de todos, Isgram lanzó las dos, como si se estuviera rindiendo. --Me alegra que se rindan-- dijo Azmina una figura sombría saltó la pared y tomó el arma en la única mano que le quedaba, venia acompañado de otra que hizo espirales a su alrededor. aquella figura con un solo brazo cayó al suelo e hizo un único disparo, de aquella arma cuya magia elemental se había acabado ya hacia rato. Azmina se sobresaltó cuando escuchó el tiro, pero no la tocó, le dio directo a Indra, justo en la cabeza. la sangre brotaba de el como un manantial rojizo que salpicó y baño a todos los adyacentes, pero en especial a la niña del saxofón, que lo soltó inmediatamente sintió la primeras gotas. --Francine, ahora-- gritó la mujer con el arma Francine tomó la pequeña muñeca en sus manos y usó aquellos puentes de luz que había creado para impulsarse, se lanzó en dirección hacia Azmina, ella estaba preparando su siguiente ataque, pero Francine no llegó, lanzó la muñeca a mitad de el vuelo. --Debemos irnos de aquí oficial-- dijo Camille a la Sheriff, que había llegado sin que se dieran cuenta al lado de su compañera y en vez de apuntar a aquellos criminales, intentaba salvarla. --No me iré hasta sacarla y liquidar la amenaza-- dijo antes de ver lo que ahí adelante se prestaba. al verlo un solo segundo lo decidió. --Nos retiramos, sácala de aquí y estamos a mano-- dijo mientras llamaba a sus hombres para la retirada, los que aun quedaban consientes cuando se alejaron lo suficiente y escucharon lo que había atrás, la sheriff entendió, que Camille estaba perdonada por todo lo que sabia que haba hecho, pero no podía probar, pero solo por esa noche. mañana comenzaría la caza de nuevo. la caza de pruebas infructuosas de todos los días contra la dama de acero de el bajo mundo de los negocios. esta lanzó sus cables y se fue después de dedicarle una mirada a la policía. Azmina lanzó una patada contra la muñeca y su tacón atravesó su blando pecho. <<¿Que es esto?>> aquella cara feliz que tenia la muñeca le sonrió, su simple sonrisa se alargo un poco, luego un poco mas, luego su cara, cada vez mas grande y luego su cuerpo, cada vez las mas largo y lleno de puntos rojos como lagunas de sangre, sus ojos en espiral verde y purpura giraban sin perder la vista de su antigua jefa que entendió cuando tenia a aquel demonio en frente, lo incrédula que había sido. <<Que ciega fui>> pensó, antes de que aquellos cuchillos de carnicero que tenia por dientes la gran bestia la partieran a la mitad y se tragaran para siempre sus ambiciones. pero inmediatamente pasó esto, ese demonio, desapareció. <<Logró encerrarlo>> pensó la capitana. --Bien hecho, niña-- dijo Lamú Lev la atrapó mientras caía. --Nos retiramos-- si todo salió bien, no murieron policías, llévenlos lejos-- ordenó la capitana y todos se retiraron --Señor, lo siento por lo de su madre-- dijo aquella sirviente en la ventana junto a el hijo de Azmina, que lo vio todo frente a el cristal agrietado. --Vamos al laboratorio, Señora Cirmo-- exclamó --Llame a todos, tenemos lo que buscábamos-- <<_Destruyan los audífonos, no los necesitamos mas_>> ordenó el joven, que se sacó de la oreja el artefacto y lo destruyó en la mano. <<No eran los únicos que poseían esa tecnología>> pensó al llegar a la planta inferior se reunió con todos aquellos que le representaban algo, todos aquellos que ayudaron a su madre a construir un imperio, estaban ahí listos para ver el amanecer de un nuevo futuro. --Mi madre murió por esta receta, pero su muerte no será en vano, han venido aquí para la energía infinita, auto sustentable y perfecta.-- y la amplia sala rompió en aplausos. ante ustedes, los ingredientes ante el. Cesio, Partículas Plutónicas y agua de la mas pura. junto a una cubeta cualquiera. empezó a poner cada uno como había dicho aquella malvada señora de un solo brazo y cuando lo hizo, una luz azul como el cielo iluminó la sala, su calor era agradable, le recordaba a un tierno abrazo, brillaba como un mágico diamante y ronroneaba con un gato. y la luz se hizo un poco mas fuerte, luego un poco mas y luego un poco mas. una gran explosión resonó en el sueño de todo Piltover, que despertó a media ciudad dormida. y la otra mitad que estaba despierta, se sobresaltó de su sopor para admirar la columna de humo que se erguía en el norte. --¿Que fue eso?-- preguntó Ifrid. --Un nuevo amanecer-- dijo Indra señalando a el oriente, ignorando la gran explosión al norte. --Parece que el disparo te jedó pero de la cabeza-- dijo la capitana. --Perdón por eso, por cierto-- --Sin rencores-- dijo Indra, buscando la herida ya cerrada --En parte es verdad, un nuevo amanecer, para todos nosotros-- dijo Camille --Camille, te presentó a todos. Chicos, esta es Camille, es amiga de un amigo. osea, es nuestra amiga-- --Soy su socia, dejemos la amistad para la hora del te-- --Así que todo fue una treta-- dijo Suzu, acostándose en el piso, viendo como dos mujeres, una con gran sombrero y otra con manos fuertes pero delicadas ayudaban a sus hombres y se alegraban de que no faltaba nadie --Algo así-- respondió la capitana. --Ahora... la parte final de el trato-- insistió Camille --Bueno, si quieres podemos ir a tu labo...-- --Será en tu laboratorio-- interrumpió Camille a la capitana Katherine --¡Acabamos aquí por hoy, vamos a casa!-- dijo la capitana --Bueno, entonces ¿cual fue el trato?-- preguntó Ganesh en al puerta de el laboratorio, una pequeña puerta en una esquina olvidada de la casa, que nadie prestaba atención. --Muy fácil, pequeña niña-- dijo Camille --Si le ayudaba con este trabajo a Katherine, ella me daba la receta para la energía infinita, energía que mueve este corazón-- --Y camille, con esta nueva energía nos ayudará dando mas oportunidades a inventores novatos y colaborando con nuestra labor-- terminó la capitana --Ah... ¿segura?-- dijo Lev con desconfianza --¿Algún problema futuro tapete?-- dijo Camille mirando fijamente a Leviatos a los ojos. Indra e Ifrid no pudieron contenerse y comenzaron a reír, habían encontrado por fin algo que decirle a Lev cuando cometiera uno de sus típicos errores. aunque le tenían reservado la broma para un momento especial. --Pues si, será así, pero no te creas, no lo hago por nosotros, lo hago en memoria de los que ya no están-- contestó Camille. --Entonces no somos muy diferentes, encajarías bien aquí-- Dijo Lamú --Ya tengo otras responsabilidades-- cuando la luz empezó a salir de el recipiente de la mezcla y se iluminaron los ojos de la capitana y el corazón de Camille, Ámbar lo supo. <<Es hora de irnos>> se dijo para sus adentros. <<Volveremos, no te preocupes. el estará muy orgulloso de ti>> dijo aquella voz dentro de si. ---------------------------------- cuando llegó en el carromato a la base de el monte se volteó. --Bueno, aquí estamos-- dijo Francine. ambas se quedaron esperando, en un silencio triste. --Gracias-- dijo al final Ámbar. --Yo debería decir eso-- dijo Francine, tomándola y abrazándole el cuello con cariño y afecto. afecto que Ámbar nunca había sentido --Ahora ve-- Ámbar se levantó, se secó las lagrimas y tocó una dulce melodía, que hacia que los vientos acunaran y durmieran las rocas y que el aire se deleitara tanto, que hasta el mismo olía a frescas rosas y ascendió a su destino, a proteger de una manera diferente a aquellos que habitaban abajo, como ella lo había hecho hace meses y hace siglos. --Te debo una-- dijo el caballero capeado, con una maza estelar en el cinturón --No, yo te la debo a ti-- --¿A que te refieres?-- preguntó el hombre --Mi misión era conseguir nuevos reclutas para nosotros, pero nadie quiso unirse, cuando ya iba de regreso me encontré con ella-- --¿y crees que yo la guié hasta ahí?-- --Estoy segura-- --Hice bien-- --También te debo dar las gracias por algo-- --¿Enserio? ¿Por que?-- --Hace poco escuché que cierta persona viajaba hacia aquí con otras cinco personas con una característica bastante... brillante--- --Es un gusto servir. ahora ¿que vas a hacer?-- --¿Crees que ellas seis van a ser las únicas que defiendan todo esto?-- El hombre la miró intrigado --No-- continuó Ámbar --No voy a dejar que me supere así de fácil. yo también tengo objetivos similares y me esforzaré al máximo para cumplirlos-- --¿Sabes? también reúnes los atributos necesarios-- dijo el hombre, ofreciéndole una pequeña tobillera enjoyada. --No gracias, no me van esas cosas-- dijo dando vuelta a la caravana, para volver con su familia, a su hogar. pues sabia que esta pequeña victoria, tendría que repetirse en otro lugar y con el consuelo de que algún día, volvería a ver a aquella criatura de las celdas de el barco **Aspecto** Ámbar En su forma de yordle usa una gorra marrón con pompones que cubre sus orejas de gato, un poncho naranja con detalles en blanco en los bordes y botones naranjas, debajo del cual lleva una camiseta café que expone parte de su vientre y una falda abombada con tirantes marrones y lazos naranjas. Usa calcetas largas negras con diseños de puntos y zapatos naranjas. y guantes marrones la mega que porta está en su ombligo y tiene un color traslucido, pues es un diamante de el tipo mas común. su pelaje es de un tono gris blancuzco y lo cubren pequeñas manchas negras Su arma es un saxofón muy ornamentado que hace parecer que estuviera soplando un dragón por la cola y le salieran burbujas por la boca. su color es dorado cobrizo su aspecto de muñeca lleva ahora un pequeño vestido café de mangas muy largas sobre otra prenda abana con botones marrones que terminan en una linea blanca, con ojos coloridos de verde y morado, boca y mejillas grandes y amarillas, cara blanca y gargantilla roja con puntos negros, su cabello es básicamente un moño gigante de color rosa, lo que hace parecer su cabeza entera, un caramelo. en su forma mas poderosa es un gusano alargado de cuerpo negro con puntos rojos, su cara es blanca con las mismas mejillas amarillas, ahora tiene una nariz que asemeja un gorro de fiesta, sus ojos son espirales de verde y morado y tiene dos plumas en la cabeza de este mismo color, tiene una enorme sonrisa, con dientes muy afilados **Su skin secundaria** seria Ámbar mafiosa cambiando su ropa por una ropa de noche, negra sobre camisa blanca, fedora negra con cinta naranja y corbata de moño salmón. zapatos de charol. su forma de muñeca pasaría a ser una bailarina de kankan, de anchas faldas rojas y negro y su forma de monstruo sería prácticamente igual, pero con fedora. **Aliados y Rivales** **Aliados:** {{champion:44}} {{champion:38}} {{champion:83}} {{champion:57}} **Rivales:** {{champion:31}} {{champion:60}} {{champion:28}} {{champion:120}} {{champion:429}} {{champion:30}} {{champion:121}} {{champion:90}} {{champion:82}} {{champion:421}} {{champion:412}} {{champion:161}} {{champion:96}} **Stats y habilidades** **Vida:** 545.08 (+68.2 por nivel) **Daño de Ataque:** 49.023 (+8 por nivel) **Velocidad de Ataque:** 0.644 (+3.5% por nivel) **Velocidad de Movimiento:** 310 **Regeneración de Vida:** 8.3 (+0.5 por nivel) **Armadura:** 28.5 (+1.25 por nivel) **Resistencia Mágica:** 30 (+0.3 por nivel) **Rango:** 525 **Habilidades** **Pasiva: Dulce olfato** **Enfriamiento:** 5 sgundos Ámbar huele es dulce olor de la vegetación de la jungla, y la quiere probar, cuando Ámbar ataca a un monstruo no épico o usa una fruta se transforma en su forma de muñeca, gana 90 puntos de velocidad de movimiento durante 3 segundos y reduce el daño de el siguiente ataque un 2,5%. si Ámbar es atacada en esta forma, volverá a su forma normal, y perderá el bono de velocidad. si activa una fruta, obtendrá un efecto adicional **Pina explosiva:** lanza el doble de distancia a Ámbar **Flor del adivino:** El rango de visión es mas ancho **Fruta de la miel:** restaura el doble de vida y maná Ámbar no puede atacar en esta forma, pero cambia de forma al ir a una linea a pasados 5 segundos **Q: Soneto protector** **Costo:** 50/55/60/65/70 de maná **Alcance:** 1175 **Enfriamiento:** 18/16/14/12/10 segundos Ámbar se mete en una burbuja que la protege de ataques básicos y se desplaza a una dirección objetivo, infligiendo 60/105/150/195/240 (+60% Poder de Habilidad) puntos de daño mágico a todo el que impacte por el camino. la burbuja al final, revienta causando 30 de daño mágico adicional **W: Solo tranquilizante** **Costo:** 50/55/60/65/70 de maná **Alcance:** 800 **Enfriamiento:** 15/13/11/9/8 segundos Una gran cantidad de burbujas se despliegan en un cuadrante frente a Ámbar, al atravesarlo ella o cualquier enemigo, explota e inflige 100% Daño de Ataque de daño físico y 10/25/40/55/70 (+35% Poder de Habilidad) de dañó mágico y ralentiza a el enemigo un 40/50/60/70/80% durante 5 segundos **E: Alegro excesivo** **Costo:** 80/85/90/95/100 de maná **Alcance:** 650 **Enfriamiento:** 30/29/28/27/24 segundos Ámbar crea burbujas en un cono frente a ella, que explotan e infligiendo 80/135/190/245/300 (+90% Poder de Habilidad) puntos de daño mágico. Todos los enemigos alcanzados son expulsados un total de 400 unidades **R: Blues del demonio interno** **Costo:** 100/125/150 de maná **Alcance:** propio **Enfriamiento:** 180 segundos Ámbar se transforma en su forma mas poderosa, obteniendo 400 puntos de vida adicional, al estar en esta forma, Ámbar tiene una longitud de 500 unidades, y al aparecer, derriba a los enemigos cercanos, todas sus habilidades incluyendo la R se transforman en **Deseo de sangre** que ataca a un enemigo marcado infligiendo 400/500/600 (+70% Daño de ataque) de daño verdadero. los enemigos son marcados por los aliados al atacar, la marca dura 6 segundos **Está enfocada a ser un soporte con mucho CC y algo de movilidad también muy viable en Mid** **Interacciones** **°Al ser invocada:** El deber... siempre me alcanza. pero aquí no me molesta **°Bloqueada:** Si quieres te puedo tocar una canción de cuna **°Comienzo de la partida:** Igualdad de condiciones desde el primer momento/ al compás de mi dulce tonada **°Movimiento:** así íbamos/ me pregunto ¿como le va a aquellos panaderos?/ esta vez, atacamos **°Ataque:** ¿Alguna melodía en especial?/melodía triste/ compás melancólico **°Habilidad:** [Solo Demacia Rising](https://www.youtube.com/watch?v=8aluBPpzCHc) (Q) / [Rise of the ascendended](http:////www.youtube.com/watch?v=B5eHLEQ4rNs&index=10&list=PLbAFXJC0J5Gae5_5P4coPFJqSpj8EVeN7) (W)/ [Challengers](http://www.youtube.com/watch?v=ADgvSi7SgB4&list=PLbAFXJC0J5Gae5_5P4coPFJqSpj8EVeN7&index=12) (E) **°Habilidad definitiva:** [primeras notas de baker street](http://www.youtube.com/watch?v=LPfx40ikmQI) **°Broma:** Pero mira cuanto oro tengo ¿te imaginas que tocara por monedas? ya estarías en base, acobardado **°Burla:** es curioso que tengo mas talento en un dedo que tu con dos manos **° Respuesta a burla enemiga:** si, ¿ves esto?. estoy tocando el saxofón mas pequeño del mundo y toca solo para gente sin gracia **°Vuelta a base:** Gracias, Gracias, estoy aquí todos los días **°Reaparición** a trabajar/mañana será un mejor día **°Ward:** Publico inesperado / Fantasma malvado o bestia de otra dimensión, si sales del arbusto no responderé **Interacciones con campeones** °{{champion:266}} no querrás acercarme esa espada. estás advertido °{{champion:32}} oh... pobre Amumu. en cierta forma me recuerdas a mi. no te acerques °{{champion:1}} No soy un lobo feroz, pero puedo ser cosas peores °{{champion:136}} así que por eso no respondes suplicas °{{champion:432}} un dueto. es lo único que pido °{{champion:51}} en las calles hay crimenes mucho peores ¿por que aun nos persigues? °{{champion:164}} Son las 3 en punto °{{champion:31}} ¿y que pasará cuando te devuelva el bocado? °{{champion:42}} si hubiéramos tenido esto antes... ni modo °{{champion:60}} un gran poder, conlleva grandes posibilidades, las que tu no tienes °{{champion:28}} la dama purpura deberá correr entre las sombras ahora si quiere seguir viviendo °{{champion:120}} No eres mas que un burro que cargará otra derrota °{{champion:429}} hay poco honor en la venganza, pero para algunos es suficiente °{{champion:30}} canta, pero te eclipsaré, no te lo tomes a mal, es lo que hago °{{champion:38}} métodos distintos, pero mismo objetivo. °{{champion:121}} haz mordido mas de lo que puedes tragar, Kha´Zix °{{champion:203}} Si he de morir, será con la misma elección de antaño °{{champion:96}} Esto me dejará el pelaje sucio por días °{{champion:90}} esperaba que el heraldo del vacío tuviera algo relevante que pregonar °{{champion:57}} Nuestro invierno se convertirá inevitablemente en primavera °{{champion:82}} La carcasa de metal no tiene oídos pues que no oiga °{{champion:78}} Si eres un héroe, pero aun no entiendes que es un héroe °{{champion:421}} ay, a arrastrarse otra vez °{{champion:107}} le gane a uno de los tuyos, puedo derrotarte a ti °{{champion:37}} no hay por que tocar solo una clásica melodía °{{champion:44}} Tienes cierto parecido. aunque el brillo es mas intenso °{{champion:412}} esas cadenas no me detendrán, esos garfios te hundirán en las negras aguas °{{champion:18}} Las historias de guerra se transforman en leyendas y después, inevitablemente en mitos °{{champion:4}} en esto si soy buena °{{champion:161}} no importa que el sonido sea mas lento, igual le gana a tu luz °{{champion:45}} ¿Maldad? bueno, te pondré en la lista de maldades a erradicar en el futuro. pero a lo mejor debes esperar un pequeño... tiempo °{{champion:254}} ¿No te has dado cuenta de que juntas podrían hacer todo posible? °{{champion:8}} oh, cometiste un grave error, espero que también seas inmortal para poder arreglarlo °{{champion:83}} Entiérralos profundo °{{champion:154}} que cosa mas amigable se encuentra en la profundidad de Zaun, aunque no es la única °{{champion:115}} Lo de "despertar a los muertos" con todo ese ruido no se suponía que fuera enserio **Interacciones con objetos** **Interacción al comprar:** Aveces extraño la paga de Azmina {{item:2049}}: aquí embosco yo {{item:3303}}: esto le vendría bien a el señor Lamú {{item:1001}} y me quedan. son muy cómodas {{item:3107}} especial para mi {{item:3190}}: me encontré varios en la subida {{item:3174}} No debería. ¿tiene mucho alcohol? {{item:3285}} para mejor resonancia {{item:3089}} necesita agujeros para las orejas Para la voz, supongo que le quedaría bien [Irina índigo](http://es.doblaje.wikia.com/wiki/Irina_Indigo) y el baile es de esperarse. https://www.youtube.com/watch?v=kxopViU98Xo ------------------------------------- Bueno. por fin terminé. después de cambios tras cambios por fin creo que logré algo presentable y equilibrado. en esta ocasión eh decidido no cortar nada de la historia, para ver que tal larga quedaba. pues si. tiene una longitud considerable así que consideré a ultima hora hace pequeñas divisiones que pueden ser considerados "capítulos". pero no me he decidido a fecha de la publicación, si veo que es muy incomodo de leer, lo haré pero creo que las próximas no serán tan largas, aunque no excluya nada. intentar desarrollar 12 personajes es difícil ¿que sentirá R.R Matin? **Lista de Futuros cambios** °Cambios a las habilidades y equilibrio en estas °Cambio en interacciones °Detalles minúsculos en historia espero que les haya gustado, por favor si les gusta presionen el +1 y dejen sus sugerencias de lo que no les gusto y de lo que sí Muchas gracias por leer, lo valoro mucho, nos veremos, tal ves pronto. hasta pronto {{sticker:slayer-jinx-catface}}
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