Traicionado por mi reflejo, Historias de Runaterra - 008

¡Finalmente de vacaciones! se que he perdido 2 meses de trabajo en la pagina de leyendas anónimas, o al menos no he podido publicar, pero lo bueno es que ahora que estoy de vacaciones pienso recuperar todo ese tiempo, y bueno, esta historia le pertenece a Azrow, un campeón de soporte muy poderoso, y nos habla de que paso poco después de los acontecimientos ocurridos en su biografía, dando inicio a la primera saga de leyendas anónimas, la cual se llama "A través del reflejo", para no entretenerlos más, ¿por que no comenzamos?: >- Tan solo ha pasado un día… >Se encontraba una pesada armadura caminando entre los vidrios que componen el extenso suelo, resquebrajándose a su paso, mientras éste llevaba una pesada espada a su vera, reflejando el horizonte, en un mundo que solo cristal conoce, y criaturas desconocidas trae: - ¿Acaso estas tierras tienen algún final? - Se escuchó una áspera voz resonar desde la armadura >Sus palabras cortantes, gritos o susurros, resonaron a lo largo de las extensas tierras de cristal, y volviendo minutos después a su procedencia, mientras el que parecía ser el único habitante de este mundo, se quedaba inmovilizado a la par de un largo suspiro: - Quizás la espada tenga algo que ver... - Dijo mientras movía la pesada espada, y se agachaba lentamente para colocarla a lo extenso del suelo frente a él. >La espada parecía reaccionar al cristal debajo de ella, mostrando grietas en sí misma mientras en su fondo no se veían más que penumbras: - ¿Quizás esta rota? >El sonido volvía a extenderse por el espacio pero la espada doblaba este mismo alrededor de la armadura, haciendo brillar cada parte de sí, desde sus relucientes botas, hasta su enorme capa, y en un gesto de curiosidad, temeridad o incluso algo similar a la estupidez, está reluciente armadura extendió su brazo, y palpo el vacío, lo que reaccionó en una gran luz que se reflejó en todo el lugar, tras la cual este pesado ente desapareció, moviéndose a lo largo de un mundo de espejos. >La gran armadura fluctuaba entre diferentes puntos de dos mundos, desde un desierto, un mar, una isla llena de oscuridad, hasta horizontes llenos de nada más que reflejos, mientras escuchaba una voz suave, una voz quebrada y una voz distorsionada, todas hablando, gritando y conectándose con él, como tener más de una persona en tu cabeza… ¡O romper a más de una! >El hombre no encontraba un límite entre el espacio que le rodeaba y él mismo, solo podía limitarse a sentir como su cuerpo se fracturaba a lo largo del trayecto, hasta que tomó la espada con fuerza y se detuvo, volvió al punto original, con su espada frente a él, su armadura intacta y su cuerpo dañado o ¿Quizás solo su mente? >A lo lejos podía ver una silueta, y parecía desvanecerse a lo largo de su mirada, mientras se mantenía intermitente, lo que provocó una reacción impulsiva: - ¡Hey! ¡Tú! - Gritó con todas sus fuerzas >La silueta oscilaba entre diferentes lugares, pero se veía con la suficiente nitidez como para notar una figura reconocible, una chica, parecía llevar su propia armadura, y una espada que aparentaba arrastrar a lo largo de su caminar. El caballero tomó su gran arma y corrió con ímpetu en su dirección, pisando estruendosamente, acercándose cada vez más a una figura que pareció esfumarse de forma súbita: - Tu eres… ¿Real?… Estoy solo otra vez… Y he perdido la cuenta de los días… >Aquí no se podía distinguir entre un día u otro, lo que se podía creer eran horas, podrían ser años, los minutos podían ser segundos, una tortura incesante tan pícara y destructiva como la soledad, sin la posibilidad de un final o la esperanza de encontrar uno, más allá de destruir con mano firme a toda criatura, ¡Criaturas hechas de demoníaco cristal! Que se atrevían a presentarse en su mirada, y sin la capacidad de calcular un tiempo, ¿Por qué parar?: - La luz se mantiene sin importar lo que suceda - Dijo en voz alta, ante un intento de mantenerse estoico >Se detuvo, no por cansancio, o algún peso que no pudiera soportar, se detuvo porque así lo decidió, y sin dar más importancia a sus actos, enterró profundo su espada en el suelo, que desde su perspectiva se mantenía infinito, creando una gran grieta en la infinitud y mirando directamente a una esfera de luz muy potente que se mantenía en constante movimiento, no en el cielo como se podría pensar, sino debajo de él, en lo profundo de aquel extenso suelo de cristal: - Has hecho un buen trabajo hasta ahora… - Se escuchó repentinamente desde la distancia una voz distorsionada >Rápidamente el “héroe” tomó su confiable espada, apuntando a la nada, mientras mantenía una postura defensiva ante lo que parecía ser “alguien más” sin ver a nadie realmente: - ¡¿Quién dijo eso?! - Exclamó fúrico a la nada misma >El ambiente se mantenía calmo, mientras se amenazaba con escuchar un desde la lejanía, una gran serie de sonidos que parecían provenir de diferentes direcciones, inasequibles a la mirada, ante la inexistencia de cualquier objeto o persona que pudiera provocarlos, solo se encontraba él, pero al buscar un punto más alto en este valle de cristal, vio como una enorme cantidad de seres de cristal se dirigían a su posición, algunos montados sobre lo que parecían enormes bestias, pero sin excepción alguna, todos de cristal: - Estoy solo ¿No es así? - Expresó en voz baja, con un tono apagado - No puedo estar más orgullos* de tu trabajo, pero aún tienes un mundo entero por delante, y por ende, dicha tarea está muy lejos de terminar - Volvió a resonar aquella voz inteligible - ¿Qué debo hacer? - ¡Quebrarlos a todos! - Se escuchó estruendosa y resonante a lo largo de todo el mundo >Azrow, el "héroe" de los espejos, alzó su espada a los cielos, estando brillante, mientras lo seres retrocedían un par de pasos ante lo que parecía una onda insoportable, mientras este guerrero tomaba con fuerza su espada y se lanzaba a la batalla, entre cientos de cortes y punzadas provocadas por las armas de estos seres, este corría mientras blandía de lado a lado su confiable arma, destrozando a cada ser que tocaba, mientras pedazos de cristal se perdían y esparcían lentamente por el suelo, y a lo lejos se escuchaban gritos: - ¡Para! - Se escuchó detrás de él, mientras aquella silueta llena de penumbra se situaba frente a Azrow, deteniendo su espada con la suya - ¡¿No ves lo que le haces a estas personas?! - Si tan solo fueran personas… - Susurro Azrow mientras atacaba ferozmente con su espada chocando fuertemente con aquel filo sombrío - ¡Solo detente! - Decía continuamente aquella sombra, mientras su voz se desesperaba rápidamente >La armadura tomó su arma con ambas manos y golpeó el suelo con tal fuerza que de las grietas que provocó el impacto salieron enormes fragmentos de vidrio, destruyendo a todos los seres faltantes: - ¿Crees que voy a parar? ¿De verdad lo crees? ¡No ves el mundo! ¡Infectado y corrupto por estas bestias! - Gritaba y gritaba mientras apuntaba con su filo a los cristales rotos que a lo largo del piso se encontraban - Los mataste… - Susurro aquella silueta mientras se arrojaba al suelo de rodillas - Solo hice lo que se supone debo hacer, y ahora sigues tu… - Dijo mientras alzaba su espada a los cielos, y aumentaba su agarre. - ¡Los mataste! - Exclamó con fuerza alzando su espada para bloquear el tajo que hubiera sido su muerte, y se levanto velozmente para arremeter con furia al que se le paraba delante - ¡Haz matado a niños! ¡Hombres! ¡Mujeres! ¡No te ha importado! - Grito mientras tomaba su espada y la oscuridad se extendía lentamente y la movía con rapidez a la par que una serie de enormes tajos negros viajaban por el aire dañando la armadura del caballero - ¡Solo son monstruos! - Gritó él mientras recuperaba su pose >La silueta sombría tomó su espada y dio un enorme golpe a la nada, creando un gran tajo negro, de tamaño titánico, tanto y tan imponente que las mismas rodillas de Azrow se doblaron y quien, al recibirlo, fue empujado con violencia muy lejos de donde se encontraba, quedando inconsciente al chocar intensamente con el cristal… >Al despertar el caballero, este se encontraba siendo arrastrado, completamente atado y sin poder divisar su espada: - ¿Dónde?... - ¡Guarda silencio! - Dijo la mujer, con fuerza, interrumpiendo a Azrow >La sombra se detuvo en seco, arrojándolo con brusquedad hacia una columna de duro cristal, y colocando su espada a un lado: - ¿Donde la conseguiste? - Exclamó vigorosa viendo fijamente al caballero de armadura. - Yo… - Al verse, su armadura se encontraba impecable, no parecía dañada en lo absoluto - ¿Qué sucedió? - ¡Escucha! - Tomó su espada y la apuntó directo a su casco - ¡Yo soy quien hace las preguntas aquí, y solo lo repetiré una vez más…! ¿Dónde… - Dijo con calma mientras acercaba el filo a su cuello - ...la conseguiste? >Azrow se conservó tranquilo mirando fijamente en dirección a su espada tumbada lejos de su alcance, mientras la sombra frente a él se desesperaba, tomándolo con una increíble fuerza, alzándolo de inmediato hasta ponerlo de pie, y arrojándolo con destreza lejos del sitio, cayendo estruendosamente: - No tengo porque responderte - Exclamó Azrow mientras se levantaba con esfuerzo debido a las ataduras - Has asesinado a un total de setenta y nueve personas en tan solo seis días, todos los pueblos de Shurima fueron advertidos de ti - Decía la chica mientras tomaba la espada del caballero y se acercaba lentamente hacia él - ¡Mientes! Todo lo que he hecho es destruir a esas bestias de cristal - Replicó Azrow con esfuerzo >La chica, en un ataque de ira, corrió a él mientras gritaba con rabia para taclearlo, pero antes de hacerlo, el espacio se contorsionó alrededor de ellos, expulsándolos a ambos en un lugar desolado, del color del oro y el calor del infierno, seguramente una duna en el lejano desierto de Shurima, donde Azrow cayó apenas pudo volver a pisar firmemente, no pudo equilibrar su peso, y se deslizo de espaldas hasta la base: - ¿Arena? ¿Dónde estamos? - Pregunto rápidamente mientras se las arreglaba con esfuerzo para levantarse ante su sorpresa - ¿Ya lo has olvidado? Aquí fue donde luchamos… - Dijo seria y cortante, mientras la brisa de la noche movía su largo cabello - No es… - Al voltear a ver a “la sombra” esta era tan solo una joven, de muy corta edad, con una larga espada de cristal transparente, y un ojo que reflejaba aquel infernal mundo de espejos- Te ves… - Diferente - Interrumpió de inmediato - No es eso lo que importa ahora. Quiero que veas lo que has hecho - Dijo mientras tomaba firmemente a Azrow desde las hendiduras de su casco, para arrojarlo nuevamente >Azrow se levantó de forma inmediata, enojado y rompiendo las ataduras en el proceso: - ¡¿Puedes parar de hacer eso?! - Grito Azrow, mientras se veía cubierto de arena, cubierto por la oscuridad provocada por una nube que ocultaba a la luna >El guerrero rápidamente extendió su mano y ver como su espada era llamada hacia ella, retomando su postura de combate mientras la muchacha se mantenía en total calma: - ¡Puedo ganarte sin importar qué trucos utilices! - Gritando nuevamente Azrow, pero en cuanto se disponía a correr hacia ella las nubes despejaron el cielo, y bajo la luz de la luna se reflejaron en su armadura los rostros sin vida de cientos de guerreros cortados y mutilados. - ¿Ahora puedes ver? - Dijo ella en voz calma - Ellos se disponían a buscar al famoso asesino de Shurima, yo decidí ayudarles, y me mantenía desfasando para ocupar más terreno, pero ellos te encontraron primero - Susurrando con furia la última parte mientras se mantenía cabizbaja - y aunque fui tan rápido como pude… no pude salvarlos… >Azrow se mantiene inmóvil, sin emitir ruido o palabra, solo miraba su macabra obra, sin poder dar crédito a sus ojos, o ser capaz de procesar lo que este mundo torcido estaba haciendo con él, mientras sentía como la espada se extendía a lo largo de su guante y a lo largo de su alma: - Ahhh… - Suspiro despacio - No es tu culpa sabes… Son las espadas, nos llaman, nos controlan, nos mueven, nos corrompen o nos guían, siempre hay algo… pero esta vez no estás solo… solo tienes que… >El mundo comenzaba a quebrarse, a temblar y a partir cada parte de sí, mientras la espada se extendía a lo largo de su brazo, tomando parte de sí mientras lentamente el mundo se convertía en cristal: - ¿Que dijiste niña? ¡Niña! ¡No puedo verte! ¡¿Donde estas?! - Decía, exclamaba y gritaba Azrow al vacío de cristal que poco a poco lo rodeaba - Y tampoco deberías escucharla… Ella solo quiere desviarte de tu misión, Azrow, solo son trucos, ni piel, ni órganos, ni sangre… ni corazón, solo trucos… - Se escuchaba lejana aquella curiosa voz distorsionada >Lentamente frente a él se formaba aquella figura llena de sombras, con mucho esfuerzo, partiéndose en pedazos y reformándose a partes iguales: - ¡Es el mundo espejo! Te está reclamando de vuelta, y esta vez no me dejara encontrarte tan fácilmente - Decía la mujer sombría mientras se notaba el cansancio de cada palabra - Pero te encontraré, solo… - En ese momento, entre sus sombras se veían grietas de cristal - ¡haz lo correcto! ¡sin importar lo que pase! >Tras decir esas palabras las grietas fueron tan intensas que el mundo de cristal tembló de forma estrepitosa, mientras vibrara, resonante y ordenadamente a la par que Azrow sentía como su cuerpo se agrietaba, al igual que su mente, que se partía en millares de astillas. Las palabras eran borborigmos y el mensaje se perdía en el aire, mientras un fuerte sonido ocupaba su mente a la par que la imagen y la espada brillaba con intensidad luminosa: - Azrow… - Resonaba con auge en su mente mientras todo parecía distorsionarse - ¡Ya basta! ¡Para! - Gritaba Azrow con tanta fuerza que su voz se rompía, mientras poco a poco se sentía más frágil, arrodillándose y posteriormente cayendo al suelo, donde finalmente el sonido se detuvo. - Solo quería asegurarme ¿Aprendiste algo?... - Dijo aquella despreciable voz a la distancia - Dime… ¿Aprendiste algo Azrow? - Aprendí… - Dijo para luego quedarse en silencio mientras se levantaba con notable dolor - Continua… - Aprendí que no puedo confiar en ti… - Ya veo… Que lastima - Sus últimas palabras parecían resonar en el espacio, repitiéndose continuamente >Aquel piso de cristal se astillaba y rompía para crear copias de Azrow que se acercaban con rapidez a él, y generaban espadas, lanzas y dagas, y atacaban al guerrero continuamente, atravesando su ser cristalino, tumbandolo en el suelo y ferozmente perforando con saña su cuerpo, o el que se suponía era su cuerpo: - Es una verdadera lástima… porque los héroes no sobreviven. - Voy a destruirte… - Y jamás salen de aquí… Bueno, ese seria el capitulo 1 de la saga, espero que les haya encantado a todos los lectores, prometo traer más, y ya falta poco para que vuelva a hacer lo principal de esta pagina, publicar campeones, pareciera que no, pero de hecho he adelantado bastantes encontrando el tiempo cuando podía, y muy pronto los van a ver, y con eso seria todo (por ahora), nos veremos pronto, Att: Wuillix. Recuerden que si quieren seguir mi trabajo está la página de [Facebook](https://www.facebook.com/LeyendasAnonimas/?modal=admin_todo_tour), también está mi [DevianArt](https://www.deviantart.com/wuillix/) y el correo oficial: leyendasanonimaslol@gmail.com. >**Campeon:** [Azrow - Un mundo de espejos](https://boards.lan.leagueoflegends.com/es/c/creaciones-de-la-comunidad/OtNtbxxY-azrow-un-mundo-de-espejos-campean-008) [](http://.) >**Siguiente Historias de Runaterra:** [Una luz débil](https://boards.lan.leagueoflegends.com/es/c/creaciones-de-la-comunidad/fipEQyWL-una-luz-debil-historias-de-runaterra-009) [](http://.) >**Historias de Runaterra anterior:** [Siempre al filo de las sombras](https://boards.lan.leagueoflegends.com/es/c/creaciones-de-la-comunidad/7Lxp9ZpP-siempre-al-filo-de-las-sombras-historias-de-runaterra-007)
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